La Iglesia Católica celebr hoy 6 de febrero la fiesta de los Santos Pablo Miki, sacerdote, y compañeros, mártires japoneses y Santa Dorotea, virgen y mártir
Pablo Miki. Sacerdote Jesuita (1556-1597), primer religioso católico japonés, anuncia con coraje el Evangelio. Fue arrestado y crucificado en Nagasaki con otros 25 compañeros. Antes de morir, reitera que sólo en Jesús hay salvación, invitando a todos a seguir con alegría a Cristo y a perdonar a los enemigos.
Santa Dorotea. Esta joven originaria de Cesarea, Capadocia, prefirió morir como mártir antes que abjurar de su fe en Jesús, el único Señor, Mesìas y Salvador que nos da la verdadera redención. Su gran poder de intercesión convirtió a personas muy escépticas como se narra en el milagro de las rosas y las manzanas.
