
La salud del sistema sanitario pasa a examen con los últimos datos oficiales de los Colegios Oficiales de Médicos que destacan las diferencias entre comunidades
Institución Futuro analiza el «Estudio sobre demografía médica 2025» del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, según el cual existen notables diferencias entre CCAA en la dotación de médicos activos respecto a la población.
Madrid encabeza la lista con 671 médicos por cada 100.000 habitantes, mientras que Navarra se sitúa en tercera posición con 642, muy por encima de la media nacional (568). Sin embargo, esta cifra debe interpretarse con cautela: el estudio no distingue entre profesionales del sistema público y del privado, un matiz especialmente relevante en comunidades donde la sanidad privada tiene un peso creciente.
El informe advierte, también de un problema estructural: el envejecimiento de la plantilla médica. En Aragón y Asturias, más del 43% de los facultativos supera los 55 años, frente al 31,7% de Madrid. Navarra, con un 37,9%, se sitúa ligeramente por encima de la media española (36,1%). Esta tendencia anticipa tensiones futuras en la cobertura asistencial si no se adoptan medidas de planificación que garanticen el relevo generacional y la atracción de nuevos profesionales hacia el sistema público.
Otro indicador preocupante es la movilidad geográfica de los médicos colegiados. Baleares y La Rioja presentan los mayores saldos netos positivos, atrayendo a facultativos de otras regiones, mientras que Cataluña, Madrid y Navarra registran saldos negativos. En el caso navarro, el saldo neto es de -3,3%, lo que evidencia dificultades para retener talento sanitario.
A todo ello se suma la situación de las listas de espera. Según los datos del Ministerio de Sanidad, a junio de 2025 Navarra registraba 91,34 pacientes en lista por cada 1.000 habitantes —frente a la media nacional de 81,37— y un tiempo medio de espera de 142 días, el segundo más alto de todo el país. Es decir, aunque la Comunidad Foral de Navarra cuenta con una alta ratio de médicos, los ciudadanos tardan más de cuatro meses en ser atendidos por un especialista, lo que refuerza la idea de que el problema no es solo cuantitativo, sino de organización y gestión.
El análisis de la evolución temporal confirma esta tendencia negativa. Desde diciembre de 2019, fecha previa a la pandemia de Covid, cuando la espera media era de 65 días, el retraso se ha más que duplicado, al alcanzar los 142 días en junio de 2025. El número de pacientes en lista permanece elevado, con valores en torno a los 90 por cada 1.000 habitantes, sin que las medidas implementadas hayan logrado revertir la situación.
En conjunto, concluye el Think Tank navarro, «los datos dibujan un panorama preocupante para el sistema sanitario navarro». «A pesar de contar con más médicos que la media española, la región sufre tiempos de espera crecientes y dificultades para retener profesionales».
Además, incide, «la ausencia de distinción entre sanidad pública y privada en las estadísticas oculta parte del problema, pero las consecuencias son claras: el sistema público no está respondiendo a las necesidades de la población». «Reforzar la gestión, planificar el relevo generacional y mejorar las condiciones de ejercicio en la sanidad pública son pasos imprescindibles para garantizar la sostenibilidad y la calidad del servicio en los próximos años», mantiene.




