Últimas noticias
Lateral derecho Castillo de Javier
Lateral izquierda Castillo de Javier

El coronavirus y la agroalimentación navarra

Agricultura, ganadería y explotación forestal son sectores que llevan décadas en decadencia, ahogados por la competencia desleal que impone la economía global y sin embargo tienen un enorme potencial para crear eco-empleo pero para ello sería necesaria la implementación por la UE de medidas proteccionistas en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas y subvenciones a la industria agro-alimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados.

Tras la irrupción del coronavirus, la UE procederá a elevar los Parámetros de calidad exigidos a los productos manufacturados del exterior y a la imposición de medidas fitosanitarias adicionales a los productos de países emergentes, lo que obligará a China e India a realizar costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y mejorar los parámetros de calidad, en consecuencia, la industria agroalimentaria navarra verá fortalecida su impulso exportador al cesar las importaciones de los espárragos chinos y peruanos.

De otra parte, la venta directa al consumidor o en «circuitos cortos» supone una oportunidad de desarrollo para el sector agrario que está estudiando utilizar el 57,5% de las empresas navarras de este ámbito, citando un análisis que forma parte de un proyecto conjunto de la Fundación Fundagro, la UAGN, la Sociedad de Infraestructuras Rurales Aragonesa (Sirasa) e Itsasmendikoi (CAV), para el impulso de esta forma de comercialización, que pretende evitar los aumentos de precio a causa de los intermediarios y de lo que sería paradigma “Carne ecológica Menaut”, iniciativa pilotada por Juan Ignacio Ibáñez Eseberri que pretende acercar directamente a la mesa del consumidor una carne de potro y cordero ecológico de alta calidad desde su borda de Izalzu (Navarra).

De esta forma, se podrían crear en Navarra cerca de 30.000 puestos de trabajo apoyando la producción ecológica de alimentos, incentivando el consumo local de productos agrícolas y ganaderos autóctonos o promoviendo la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa que necesita el país para reducir su dependencia de los combustibles fósiles.

Germán Gorraiz, analista

Artículo anterior ¿Marejada en UPN?

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies