En España, hoy 27 de Junio se celebra el “día de la liberación fiscal”, el momento en el que los trabajadores españoles dejamos de pagar los gastos del Estado y por fin trabajamos para nosotros mismos. En Navarra, aún quedan unos días para poder celebrarlo. Gracias a nuestros políticos nacionalistas y “de progreso”, la liberación no llega hasta el 1 de Julio.
El think tank de la Fundación Civismo, muy activo en Navarra, genera cada año un análisis de todo lo que pagamos. IVA, IRPF, prestaciones sociales (directas e indirectas, que lo que paga la empresa por darnos trabajo también cuenta) y otras exacciones.Lo tamiza, lo tabula, lo compara con rentas medias por segmento, y acaba llegando a muchas conclusiones interesantes. Una de ellas es que, de media, pasamos 178 días al año trabajando para el Estado y sus derivadas, como las administraciones autonómicas y municipales.
Otra conclusión es que no todos estamos igual. En Navarra, por ejemplo, trabajamos cuatro días más, hasta el 1 de Julio. Y en Cataluña, carcomida por el nacionalismo y los gastos de crear un miniestado, no se liberan hasta el 5 de Julio.
El informe tiene una segunda parte, que ya se lee menos gente, en la que se analizan los gastos a los que se destina el dinero que tanto trabajo nos ha costado. Y es para mirarlo. Porque hay una parte que se va en transferencias sociales (pensiones, paro) a personas que han cotizado o no. Hay una parte que se va a inversiones, más o menos necesarias. Pero todo lo demás se va a la prestación de servicios por parte de funcionarios, y (una parte muy pequeña) a subvenciones.
Cuando una señora ministra de primera fila dice que el dinero público “no es de nadie”, nos está insultando. Ese dinero es de cada uno de nosotros, que lo hemos ganado y se lo hemos cedido para que le dé buen uso.
Cuando se gasta más en administrar un servicio que en prestarlo, cuando en cada área o departamento no se crea un valor para el ciudadano equivalente o mayor que el dinero que nos cuesta, se roba al contribuyente. Cuando se cubren plazas inútiles, o se agota un presupuesto en tonterías sólo para no renunciar a tenerlo al año siguiente, se roba al contribuyente. Cuando se anuncian “recortes” mediante reducciones de departamentos, y sólo se mueven funcionarios de sitio (porque quitar un par de directores no es ahorro si mantienes doscientos puestos sin tocar) es tomar por tonto al contribuyente. Cuando se invierte en contratar especialistas y lanzar acciones contra la pobreza, y el índice de pobreza y riesgo de exclusión no cambia, se está estafando al contribuyente.
Del mismo modo que cuando se destina dinero a rentas garantizadas sin ocuparse de poner los medios para que dejen de ser necesarias (o se dan subvenciones sin verificar que se cumple lo prometido), pero más. Porque el dinero que cuesta la administración es mucho más que lo que se destina a prestaciones y subvenciones.
La maquinaria de la administración pública es la encargada de traducir esos 178 días (cuatro más en Navarra) en servicios que mejoren la vida de los navarros. Es una maquinaria que tiene la obligación de ser eficaz, y eficiente. Tiene que valer los días de trabajo que cuesta, porque no trabajamos por afición, ni pagamos impuestos por gusto. Los pagamos a cambio de servicios que valen la pena, y que cuestan lo justo y ni un euro más.
Y como reflejaba el análisis (ya citado aquí en varias ocasiones) de otra gran referencia navarra, la Institución Futuro, la eficacia y la eficiencia de la administración foral bajo el régimen “progresista” nacional populista de Barkos no ha subido, sino que está cayendo. El gasto sube sin que se aprecie mejora en los servicios, y la desorganización crece mientras aumenta la colonización ideológica.
Navarra tenía sus problemas antes del régimen barkista, ahora tiene otros y tiene más. Que Cataluña nos sirva de ejemplo de a dónde podemos llegar si seguimos en manos de nacionalistas y de “progresistas” para los que el dinero no es de nadie. En Cataluña, como ya hemos mencionado, el día de la liberación fiscal llega incluso más tarde que en Navarra.
Miguel Cornejo (@miguelcornejoSE) es economista y miembro de la junta directiva de Ciudadanos Pamplona.
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