El Barcelona no dejó escapar la oportunidad para sellar el vigésimo quinto título liguero y el octavo doblete de su historia en Riazor, donde se impuso por 2-4 a un Deportivo que certificó su descenso a Segunda división.
Una semana después de ganar la Copa del Rey en el Wanda Metropolitano ante el Sevilla, el conjunto de Ernesto Valverde cerró la reconquista de la corona liguera y ahora podrá celebrarlo el próximo domingo en el clásico en el Camp Nou ante el Real Madrid.

