El estadio St. Jakob-Park de Basilea, el Juventus Stadium de Turín, el Santiago Bernabéu de Madrid y el Do Dragao de Oporto, son los puntos de partida en el reencuentro con la Liga de Campeones, que aborda su fase decisiva con las eliminatorias de octavos de final.
La entrada en escena del torneo, donde ya no hay margen de error, queda repartida, ida y vuelta, en cuatro semanas, con dos partidos en cada una de ellas. El fútbol inglés, con sus cinco representantes aún vivos (Manchester City, Manchester United, Tottenham, Liverpool y Chelsea), copa el elenco de aspirantes.
Tras el parón invernal las eliminatorias irrumpen con fuerza, con partidos plagados de alicientes y la mayoría de las plantillas apuntaladas por las incorporaciones que permitió la apertura del mercado.
No obstante, el choque entre el vigente campeón, el Real Madrid, y el París Saint Germain, uno de los grandes aspirantes, es el más llamativo de los ocho enfrentamientos, entre los que sobresalen también el del Juventus contra el Tottenham o el del Chelsea frente el Barcelona.
La Liga de Campeones es contemplada como la tabla de salvación del Real Madrid, que pretende conquistar su tercer trofeo consecutivo y el decimotercero para su historial. La mala situación que vive el equipo de Zinedine Zidane en LaLiga y eliminado de la Copa del Rey concentra las expectativas del curso en la competición continental.
Un riesgo para el club blanco, citado con uno de los equipos más en forma del Viejo Continente. Uno de los clubes más poderosos. Seguramente el más fortalecido.
La eliminatoria arrancará en el estadio Santiago Bernabéu el miércoles. Dos de las mejores plantillas del mundo estarán reunidas sobre el césped. Una prematura eliminación de la Champions puede condicionar el futuro de cualquiera de las dos plantillas.
El Real Madrid, que se aferra a la eficacia de Cristiano Ronaldo en este torneo (marcó en todos los partidos de la fase de grupos y acumula nueve goles), buscará alcanzar los cuartos de final por octava vez consecutiva. Su balance en los octavos de final es de ocho clasificaciones y seis eliminaciones, que fueron consecutivas entre el 2005 y el 2010.
El París Saint Germain, por su parte, jugará por sexta ocasión los octavos de final, donde se ha estancado en los dos últimos años. La más dolorosa la del pasado curso, cuando sufrió, a manos del Barcelona, la mayor remontada en la Liga de Campeones. Sin embargo, el conjunto de Unai Emery, maduro y reforzado, ha hecho patente su superioridad en el resto de torneos domésticos, a los que aspira con rotundidad. EFE

