
Por Isabel Egea, estudiante universitaria
Título: El coro de los maestros carniceros
Autor: Louise Eldrich
Editorial: Siruela
ISBN: 9788498415285
La llegada de Trump a la presidencia de EEUU me ha hecho recordar el “sueño americano”.
Pues bien este libro nos habla de ello. La autora sabe bien en que consiste este proceso. En el hogar donde Louise Erdrich pasó su infancia había una fotografía de su abuelo alemán, repeinado y luciendo un resplandeciente delantal. «Se la hicieron cuando tenía unos diecisiete años. Era maestro carnicero y luchó en la primera Guerra Mundial, en las trincheras. Fue condecorado por el ejército alemán con la Cruz de Hierro. Y entonces, hastiado de la guerra y de tanta matanza, abandonó Alemania en 1920 para ir a América.»
Esta novela cuenta la historia de Fidelis Waldwogel, personaje inspirado en el abuelo, que, al acabar la guerra, abandona su tranquilo pueblo alemán para poner rumbo a América con su esposa Eva y una maleta llena de las famosas salchichas ahumadas de su padre y de sus valiosos cuchillos de carnicero. Fidelis acabará instalándose en Dakota del Norte, donde trabajará muy duro para sacar adelante un negocio, un hogar y un coro con las mejores voces del pueblo. Pero las aventuras de Fidelis en el Nuevo Mundo comenzarán de verdad cuando conozca a la asombrosa Delphine Watzka…
Louise Erdrich (Minnesota, 1954) es una escritora estadounidense de origen chippewa y alemán. Se crió en Wahpeton (Dakota del Norte) donde sus padres eran maestros de escuela. Parte de sus obras están ambientadas en la vida de los chippewa de Minnesota y Wisconsin, una de las etnias aborígenes más importantes de Norteamérica, que se cruzó con frecuencia con emigrantes europeos.
Novela muy bien escrita; realista y lírica, particular y general. Son inolvidables los personajes femeninos: Eva, la mujer de Fidelis, trabajadora y dulce, creyente y fiel. La increíble Delphine Watzka, polaca, segunda mujer de Fidelis. Y esa incógnita, que al final se desvela con sorpresa e interés, que es Paso y Medio, llamada así por sus grandes zancadas.
Escrita lenta y hermosamente, conservando el interés y la intriga, será una fuente de satisfacción para todas las personas que aman el arte de contar bien.
