Las últimas defensas en intervenir en el juicio contra los 65 usuarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid han cargado hoy contra las acusaciones por incurrir en un «totum revolutum» de cargos a pesar de no haber podido acreditar la supuesta apropiación indebida que originó la causa.
Así lo ha expresado en la penúltima sesión el abogado de la representante a propuesta del PSOE María Enedina Álvarez, que ha calificado de «via crucis» una situación que «no se podrá reparar ni con una sentencia absolutoria», y ha insistido en que ha quedado demostrada la voluntad de «cierto partido político para hacer creer que el axioma de la corrupción es generalizado».
