Los grabados históricos aparecidos en tres pozos, que debido a la erosión solo pueden verse al amanecer y al anochecer y en determinadas épocas del año
La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) está estudiando los grabados históricos de tres pozos situados en el término municipal de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), que hasta ahora no habían sido debidamente documentados y que sólo se pueden ver al amanecer y al atardecer.
En el proyecto participa el director de las excavaciones del yacimiento arqueológico Piédrola de la localidad, Víctor López-Menchero, que ha destacado la peculiaridad de los petroglifos (grabados esculpidos sobre roca) encontrados en los pozos conocidos como Navarro, Empego y Tello, ubicados en la cuenca alta del Guadiana, según informa el Ayuntamiento alcazareño en nota de prensa.
La imposibilidad de divisarlos a simple vista durante las horas de sol ha hecho que los expertos que están documentándolos trabajen durante la noche y con una iluminación especial.
Aunque la investigación no ha concluido, la hipótesis más probable es que los petroglifos descubiertos hagan referencia a símbolos de protección, tallados en la roca por pastores y canteros.
En la mayoría de los casos no se trata de grabados prehistóricos porque aparecen motivos cristianos, entre ellos una cruz y orbe, un calvario de una cruz sobre el monte Gólgota (simbolizado por un triángulo), un calvario completo con tres cruces, cruces simples y dobles.
Estos símbolos se utilizaban para pedir protección en el viaje -en el campo y en los caminos, como es el caso- o protección para la familia y el hogar -de las tormentas o los malos espíritus- cuando aparecían grabados en las ventanas y puertas de las viviendas.
De las tres ubicaciones que se están documentando en Alcázar de San Juan, la más significativa es la del pozo Navarro, junto al río Gigüela y a la Cañada Real Soriana.
El valor de este emplazamiento no se encuentra sólo en la peculiaridad de los petroglifos encontrados sino en que, además, se han encontrado varios alquerques (juego árabe antecesor de las damas), que han merecido un estudio aparte.
El estudio, financiado por el Gobierno de Castilla La Mancha, se enmarca en un proyecto de investigación e innovación de la UCLM para el estudio y documentación de grabados históricos y pinturas rupestres ubicados en la cuenca alta del Guadiana y en Sierra Madrona.
El trabajo, dirigido por el profesor titular de Prehistoria Jorge Onrubia, comenzó a finales del año 2014 y concluirá en diciembre de 2016. EFE

