La portavoz socialista de Derechos Sociales, Nuria Medina ha defendido en el Parlamento la aprobación de un nuevo plan de calidad para garantizar que la excelencia sea un objetivo permanente en la gestión de estas prestaciones
Medina ha denunciado la dejación notoria y evidente de los anteriores gobiernos de UPN en la mejora de la calidad de los servicios sociales, y
Tanto la propuesta de los socialistas como el resto de los cinco puntos de la resolución, han sido aprobados por el Pleno del Parlamento de Navarra. Con los votos a favor de UPN, Geroa Bai, Podemos-Ahal Dugu, PSN, PPN e I-E y la abstención de EH Bildu.
Con la aprobación del Pleno del Parlamento de los seis puntos, se insta al Gobierno a actualizar el Decreto Foral 209/1991, evaluar el I Plan de Calidad 2010-2013, redactar el II Plan de Calidad, diseñar en la residencia El Vergel un proyecto de gestión de calidad que sirva de modelo para otras residencias, definir los protocolos de calidad de obligado cumplimiento para la Cartera de Servicios Sociales y, en sexto lugar, impulsar un proyecto de gestión para residencias de personas adultas con discapacidad intelectual.
En su intervención, Medina ha justificado la urgencia del nuevo plan por el desfase de la normativa actual, aprobada hace 25 años, y ha calificado de insuficiente la modificación del Decreto Foral 209/1991 anunciada por el actual Ejecutivo.
Medina ha considerado urgente un nuevo plan que incluya un diagnóstico exhaustivo, así como medidas como una mayor participación de los usuarios y usuarias, un plan de formación para los trabajadores, medidas de conciliación, una apuesta por la investigación y la innovación y la determinación de las condiciones mínimas para la concertación con el Departamento de Derechos Sociales.
Ha advertido además de que el modelo de concierto actual no es garantía de calidad, sino de subjetividad y de precariedad, al priorizar los criterios económicos por encima de las necesidades y demandas de cada servicio.
Ha denunciado que no se tiene en cuenta ni la satisfacción del usuario ni los altos niveles de precariedad laboral que sufren las personas que trabajan en la prestación de los servicios sociales.
Ha recordado también al Gobierno que garantizar la calidad asistencial en los servicios sociales es responsabilidad pública y por ello ha pedido que entre sus prioridades esté el articular los mecanismos necesarios para generar una cultura de calidad y excelencia en la prestación de los servicios sociales.

