
Una jueza federal ordenó a la empresa que ayudase a desencriptar el teléfono
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado una moción para obligar a la empresa tecnológica Apple a cumplir la orden judicial que le insta a ayudar al FBI a desbloquear el teléfono iPhone usado por uno de los autores del tiroteo de San Bernardino, en el que murieron 14 personas.
«En lugar de ayudar a los esfuerzos para que se pueda investigar plenamente un atentado terrorista mortal […], Apple ha respondido repudiando la orden» de un tribunal federal, señala el Departamento de Justicia en una solicitud formal presentada este viernes.
Apple se negó esta semana a cumplir con la orden de una jueza federal de crear una nueva versión del sistema operativo del iPhone que esquive funciones de seguridad importantes y se instale en el teléfono del autor del tiroteo de San Bernardino, cuya acción investiga la Policía como una acción terrorista.
El Ejecutivo estadounidense sostiene en su escrito que la negativa de la empresa tecnológica a desbloquear el teléfono «parece estar basada en su preocupación por su modelo de negocios y la estrategia de márketing de su marca».
La rebelión de Apple contra la justicia
El teléfono en cuestión fue hallado por los agentes de la Oficina Federal de Investigación (FBI) en el vehículo en el que Syed Rizwan Farook, de nacionalidad estadounidense, y su esposa, Tashfeen Malik, pakistaní, presuntos seguidores de la organización Estado Islámico, huían de la Policía cuando fueron abatidos, tras el ataque que perpetraron en la ciudad californiana.
Sin embargo, los investigadores han sido incapaces de acceder a su contenido, tal como reconoció el director del FBI, James Comey, en una comparecencia ante el Senado, en la que subrayó las dificultades que se encuentran en la resolución de todo tipo de casos por la negativa de las empresas tecnológicas a proporcionar la denominada puerta trasera (back door), siempre bajo petición judicial.
