
La senadora del Partido Popular y exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no ha acudido a la reunión de su grupo parlamentario en el Senado, presidida por el presidente del partido y del gobierno en funciones, Mariano Rajoy.
Su presencia era una incógnita desde que este martes se avivase la polémica por su inclusión en la diputación permanente de la Cámara alta, lo que supone que mantiene su condición de aforada aunque haya elecciones, y lo que ha sido visto por la oposición como una defensa de un icono del Partido Popular ahora en cuestión por la imputación de nueve de los diez concejales del consisterio valenciano, cuya lista encabezaba como candidata Rita Barberá.
En unas declaraciones al diario La Razón, la senadora aseguraba que era «más prudente» no ira al Senado hasta que aclare su situación, y ha insistido en que no tiene «nada que ver» con los hechos destapados en la Operación Taula.
Asegura la exregidora que no ve motivos para dar explicaciones porque no sabe «de qué debo darlas», ha afirmado y que sigue «sin entender nada de lo que está sucediendo» en lo que concierne a ella y que no se mueve de Valencia «a la espera de que se produzca una clarificación de la situación actual».
Y ha añadido que desconoce por qué se encuentra «como protagonista de la actualidad sin estar investigada ni imputada ni procesada y sin tener nada que ver con todo lo relativo a Imelsa ni a los movimientos en torno al grupo municipal de Valencia».
Fabra ve «difícil creer» que no sepa nada del caso Imelsa
El expresidente de la Comunidad Valenciana Alberto Fabra ha mantenido este miércoles que es «difícil creer» que la exalcaldesa de Valencia y actualmente senadora Rita Barberá no supiera nada de lo que sucedía en el grupo municipal del PP cuando «su entorno» está siendo investigado en la Operación Taula, que ha destapado una red de comisiones en torno a la empresa Imelsa y sospechas de blanqueo.
Por ello, considera, según ha señalado en una entrevista en Antena 3, que Barberá debe «dar la cara» y explicaciones a la ciudadanía. Le ha pedido también que «dé un paso atrás» para que «el PP pueda seguir avanzado y generando confianza» aunque ha matizado que es «importante» respetar la presunción de inocencia.
Ha señalado que cuando fue presidente en «una época complicada», con once imputados en las Corts, mantuvo «el criterio» de que «la responsabilidad política debe estar distanciada de lo que es la responsabilidad judicial», pero no ha querido contestar qué haría él si estuviera en el lugar de la exalcaldesa.
Sí ha argumentado que los políticos deben «generar confianza» y que «cualquier persona que pueda entorpecer esa generación de confianza debe dar un paso atrás».
