
Un pequeño asteroide que hace dos años sobrevoló la Tierra a una distancia de unos 2 millones de kilómetros (1,3 millones de millas), volverá a hacerlo en unas pocas semanas, aunque esta vez existe la posibilidad de que acabe pasando muchísimo más cerca.
Se estima que el asteroide 2013 TX68 tiene unos 30 metros (100 pies) de diámetro. En comparación, el asteroide que penetró en la atmósfera sobre Chelyabinsk, Rusia, hace tres años, tenía unos 20 metros. Si un asteroide del tamaño de 2013 TX68 fuera a entrar en la atmósfera de la Tierra, probablemente produciría un estallido aéreo (onda expansiva) con aproximadamente el doble de energía que el suceso de Chelyabinsk.
El asteroide fue descubierto el 6 de octubre de 2013 por la red de observación astronómica Catalina Sky Survey, dependiente de la Universidad de Arizona en la ciudad estadounidense de Tucson, y financiada por la NASA.
Unos científicos en el Centro de Estudios para los NEOs (cuerpos cuyas órbitas alrededor del Sol se acercan a la de la Tierra), en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena, California, Estados Unidos, han determinado que no hay posibilidad alguna de que este objeto impacte con la Tierra durante el sobrevuelo del mes próximo. Pero han identificado una posibilidad (si bien extremadamente remota) de que este pequeño asteroide pueda hacerlo el 28 de septiembre de 2017, siendo las probabilidades de no más de 1 entre 250 millones. Los sobrevuelos en 2046 y 2097 tienen una probabilidad de impacto incluso más baja.
“Las posibilidades de colisión en cualquiera de las tres futuras fechas de sobrevuelo son demasiado pequeñas como para suscitar una preocupación real”, advierte Paul Chodas, científico del Centro de Estudios para los NEOs.
