La Universidad de Navarra ha inaugurado el XXVIII Curso de Actualización sobre el Derecho Canónico de familia en el que han participado un centenar de canonistas, abogados, vicarios judiciales y sacerdotes de España, Portugal y México
Con su exposición de Mons. Mario Iceta, obispo de Bilbao y padre sinodal, que afirmó que “la pastoral familiar es la que puede vertebrar el trabajo que se lleva a cabo en una parroquia y hacer que la Iglesia esté en salida, como la quiere el papa Francisco”, se ha inaugurado el curso, organizado por la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra.
Explicó que el sínodo se había dividido en tres grandes partes: los desafíos de la familia, la vocación de la familia y su misión, que fueron tratados respectivamente a lo largo de las tres semanas que duró la asamblea, en la que participaron 270 obispos de todo el mundo, que trabajaron en trece grupos lingüísticos, de entre 20 y 24 prelados. “De mi grupo salieron 150 aportaciones. Se ha realizado un trabajo exigente serio y duro”. Ha sido la primera vez que las intervenciones diarias no se publicaban en el Osservatore Romano, como es costumbre, para que los padres sinodales pudieran hablar con mayor libertad. “El primer día, el Papa marcó el terreno de juego repitiéndonos que «la doctrina no se toca» y que nuestra misión era la de una profundización pastoral”, comentó el obispo de Bilbao. Se estima que el documento final, que actualmente está en la mesa del Papa Francisco, pueda salir a la luz en unos meses.
Mons. Iceta se refirió a los temas tratados en los grupos de trabajo que fueron, entre otros, la soledad en la que viven muchos, la pobreza, la exclusión, la concepción emotivista y no como entrega del amor. Apeló a la necesidad de la conversión personal y de que la Iglesia sea verdaderamente madre y escuche a sus fieles en las distintas etapas de la vida. Y apuntó algunos de los desafíos que tiene actualmente: la transmisión de la fe en la familia, la necesidad de una buena preparación para el matrimonio, la ayuda en el discernimiento de sus fieles y el acompañamiento pastoral.
