Últimas noticias

OPINIÓN: Cultura y gobierno

OPINIÓN: Cultura y gobierno

“Un pueblo culto es un pueblo libre” (José Martí. Político, pensador y escritor)

El químico e intelectual francoespañol Agustí Chalaux de Subirà, diseñador de un hipotético modelo político, económico y social para un teórico mundo ideal, afirmaba que una sociedad culta y capacitada tenía grandes posibilidades de éxito. Un pueblo bien educado elegiría dirigentes honestos y competentes que, a su vez, escogerían los mejores asesores y, todos ellos, aspirarían a terminar con el abuso de poder, la miseria y la corrupción.

La joven democracia española presenta un elevado grado de vetustez en continente y contenido y buena parte de la responsabilidad de ese estado recae en el conjunto de  la sociedad como autora de una desacertada elección. Unos gobernantes que no apuestan por el entendimiento y el consenso para lograr una legislación en materia educativa que posibilite la consecución de ese pueblo culto que, como señalaba Chalaux, estaría debidamente capacitado para el buen gobierno general, no pueden continuar comandando esta nave en la que educación y cultura se tendrían que erigir en pilares básicos de esa nueva colectividad.

 

La Tierra Ibérica (Gustavo de Maeztu) JJI
La Tierra Ibérica (Gustavo de Maeztu)
JJI

El espíritu regeneracionista que defendía, entre otros intelectuales y artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, el insigne pintor Gustavo de Maeztu y Whitney -que legó su extraordinaria y variada obra a la ciudad navarra de Estella- sería perfectamente aplicable al momento actual. Buena parte de los representantes públicos elegidos por el pueblo para administrar-gestionar lo que es de todos, olvida la voluntad popular una vez alcanzado el poder: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” (lema del despotismo ilustrado). La responsabilidad y el compromiso de nuestros dirigentes con la sociedad debería pasar por el fomento de unos valores que se tendrían que iniciar en la escuela y en la familia inculcando, por ejemplo, el amor hacia nuestra historia, cultura, patrimonio, pueblos y gentes  para después difundirlo y compartirlo.

Necesitamos unos dirigentes sensibles con los intereses de toda la ciudadanía, unos servidores del pueblo para el que han sido elegidos, que piensen siempre en positivo y reduzcan a la mínima expresión sus intereses sin buscar alcanzar el rédito político sino trabajar por el progreso y el provecho global. Un pueblo culto diferencia un proyecto serio de futuro de la prédica demagógica; un pueblo educado prospera en condiciones adversas, añadía Chalaux de Subirà, cuyo proyecto imponía indefectiblemente un nuevo orden financiero que dificultase la corrupción.

‘La pertinaz adversidad’ (1983)

      Una ciudad se debatía entre la esperanza y el desaliento, entre el enojo y la resignación. Decenas de seres humanos habían perdido la vida meses atrás y varios cientos más sus viviendas, enseres, recuerdos, trabajo… La catástrofe había dado paso de forma irremediable a la desolación y al pesimismo generalizados.

      La unión de los ciudadanos y de las instituciones públicas y privadas de la capital del viejo Señorío de Vizcaya sirvió para, gracias al esfuerzo colectivo,  poder reconstruir posteriormente un entorno castigado por la inclemente climatología -provocando las más destructoras inundaciones de su historia reciente-, la desindustrialización y el azote del fanatismo ideológico. El sólido objetivo común lograría la metamorfosis.

‘El fenómeno Guggenheim’ (2015)

      Una nueva ciudad se levanta a orillas del río Nervión. Es la capital del norte de España por excelencia. Cruceros y vuelos chárter hacen escala en su puerto y aeropuerto  y miles de visitantes se hospedan en suntuosos hoteles, saborean las delicias gastronómicas en afamados restaurantes, adquieren todo tipo de efectos en elegantes comercios y, en definitiva, propician pingües beneficios económicos inimaginables apenas 30 años atrás.

      El Museo Guggenheim acompaña al Museo de Bellas Artes, a la Universidad de Deusto, al Palacio de congresos y de la música Euskalduna, al Parque de Dña. Casilda de Iturrizar o al icono empresarial ‘Torre Iberdrola’ en el nuevo Bilbao. El museo diseñado por el arquitecto canadiense Frank O. Gehry ha sido el motor del cambio, el buque-insignia de un antes y un después merced al apoyo de todo un pueblo y a la acertada gestión de unos dirigentes públicos que trabajaron incesantemente por su ciudad y sus ciudadanos. La cultura ha posibilitado la transformación total de una decadente ciudad postindustrial en una activa urbe turística y de servicios. 

Museo Guggenheim JJI Navarrainformacion.es
Museo Guggenheim
JJI Navarrainformacion.es

Cultura es el conjunto de conocimientos, costumbres  y  grado de desarrollo artístico, científico… en una época o en un grupo  social que permite a cada persona desarrollar su juicio crítico. Educación es la acción de desarrollo y perfeccionamiento de las facultades intelectuales y morales del niño o joven por medio de preceptos, ejercicios o ejemplos (urbanidad).

Traslademos todos los principios, razonamientos y  reflexiones precedentes  a nuestro ámbito más próximo, es Palacio de Navarradecir, a Navarra, a España: sin cultura ni educación, no dispondremos de dirigentes íntegros y cualificados que, bien asesorados, impidan el abuso de poder, la miseria y la corrupción; sin cultura ni educación, la prédica demagógica partidista primará sobre el bien general; sin cultura ni educación, en definitiva, la prosperidad se vislumbra harto complicada.

Pero se pueden cambiar las cosas con implicación colectiva. Los ciudadanos podemos hacerlo. Un pueblo honesto e inteligente, cuyos ciudadanos sean honrados, solidarios, con espíritu de equipo, puede obtener el progreso real, proclamaba Chalaux de Subirà. Depositemos, pues, nuestra confianza en ciudadanos  capacitados, en hombres y mujeres que crean en los activos de un pueblo como el navarro o el español y trabajen por  un  futuro  mejor. El  potencial  es  máximo. Tenemos  deberes  que  hacer.

José Javier Izaguirre, periodista

                                                  

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *