La facturación de la luz por horas empieza este jueves para consumidores con tarifa regulada y contador inteligente
Además, es necesario que ese aparato esté conectado a la red de gestión
En www.ree.es se pueden consultar los precios por hora del día siguiente
La facturación por horas del consumo eléctrico empieza a aplicarse este jueves para aquellos consumidores acogidos al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) que, además, dispongan de un contador inteligente conectado a la red de gestión. Este cambio implica que los usuarios que cumplan esos requisitos empezarán a pagar la electricidad al precio que se cotiza en el mercado en el momento en que la consumen.
El precio de cotización de la electricidad cambia cada hora en el mercado en función de diversos factores, desde meteorológicos hasta técnicos o de demanda. Normalmente, la electricidad es más barata cuando hay poco consumo -en las horas de madrugada y los festivos- o cuando se registra viento y lluvia.
La tarifa con los cambios que se emitirá en octubre reflejará los datos de consumo del mes de septiembre.
Críticas de asociaciones de consumidores
La autorización para aplicar este sistema de facturación entró en vigor el pasado 1 de julio, pero el Ministerio de Industria y Energía concedió tres meses a las distribuidoras eléctricas para que adaptasen sus sistemas de gestión. Debido a la complicación del nuevo sistema -que les obligará a gestionar miles de millones de datos-, las empresas han estado realizando pruebas, pero no descartan que se produzcan errores.
Por eso, las asociaciones de consumidores recomiendan revisar las facturas, aunque denuncian la dificultad que eso tiene, ya que pueden manejarse hasta 720 precios distintos cada mes (24 horas por 30 días).
Además, critican que el nuevo sistema permitirá a las empresas conocer los hábitos de consumo de sus clientes, lo que podría permitirles aprovecharlos para realizar negocios con otro tipo de compañías, como las aseguradoras. Por el momento, ese uso no sería posible porque Red Eléctrica es el responsable último del control de datos, pero las eléctricas no descartan reclamarlo.
