

Foto: navarrainformacion.es
Los contrastes de Pamplona, como ciudad con un tímido aire cosmopolita pero con cierto aroma rural, conforman la exposición ‘Ruidos y silencios’ del pintor navarro Manuel Bermejo. Por primera vez expone en Ciudadela, en este caso en el Pabellón de Mixtos, para mostrar el retrato de una ciudad a través de sus calles, su tráfico, sus fábricas o su ferrocarril. La muestra se puede visitar desde el viernes hasta el 14 de diciembre.
El autor recorre a pie, como un peatón más, esos rincones de tranquilidad en los que reina el silencio, en contraposición al ruido del centro urbano o de las grandes vías de comunicación.
Se reflejan mediante un uso peculiar de la luz, con cierto tono melancólico y costumbrista, con amaneceres y ocasos que ablandan los duros perfiles de los edificios o los vehículos pintados. Incluso aparece la lluvia, que distorsiona la perspectiva del cuadro al igual que modificaría la visión desde dentro de ese coche que le sirve al artista de mirador, y los reflejos en los días claros o los destellos de los faros en esas tardes noches oscuras de cielo cubierto tan típicas en Pamplona. En definitiva, una visión contemplativa y hasta cierto punto nostálgica de la ciudad.
Una parte de la obra expuesta en el Pabellón de Mixtos refleja a otro Manuel Bermejo, más centrado en la persona, más reflexivo, que se olvida por un momento del paisajismo para centrarse en el retrato. La figura humana toma cuerpo y presencia en cuadros como ‘Dream Team’ o en diferentes retratos y autorretratos con su peculiar pincelada. También la conciencia social se inmiscuye en la pintura de Bermejo a través de obras como el pensador de Rodin meditando sobre una calavera, como evocación de la memoria histórica, o la valla de Melilla a contraluz, como reflejo del día a día de la inmigración. El propio autor realizará una visita guiada a la muestra el próximo sábado 13 de diciembre, a las 19 horas.
Manuel Bermejo (Cirauqui, 1952) se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona con maestros como Juan José Aquerreta y Salvador Beúnza. Es uno de los habituales en los concursos de pintura que se organizan en Navarra y en comunidades limítrofes, además de un activo participante en grupos como Bistre o la asociación Alfredo Sada.
De forma individual, ha expuesto en la casa de cultura Fray Diego de Estella, en la casa de cultura de Zizur Mayor, en el CITI Navarra en los edificios inteligentes y en Elizondo. Su presencia en muestras colectivas ha sido mayor debido a su pertenencia a grupos artísticos como Alfredo Sada, Gárdena, la asociación Bistre, Asere-ge o Satala, que anualmente exponen en Pamplona y otras localidades y que han incluido obras suyas en multitud de ocasiones.
Entre una multitud de reconocimientos y distinciones destacan el primer premio en la II Bienal de pintura ‘Deporte y Arte’ organizada por el Gobierno de Navarra, el IX Concurso de pintura al aire libre que organiza la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, el I Certamen ‘Perfiles del Camino de Santiago’ organizado por los Amigos del Camino de Santiago en Navarra, el I Concurso ‘Mostrarte Navarra’ de Cruz Roja, así como los primeros premios en concursos de pintura en Liédena, Cárcar, Arróniz, Loiola/San Sebastián, Urnieta (Guipúzcoa), valle de Egüés, Aibar, Alsasua, valle de Esteríbar o en la red Civivox.
