- Por José V. Ciordia, historiador
Tal día como hoy, un 18 de marzo del año 2014, se firmaba el documento de adhesión de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol, hasta entonces pertenecientes a Ucrania, a la Federación Rusa.
Tiene su origen en el Euromaidan, nombre dado a una serie de manifestaciones y disturbios comenzadas la noche del 21 de noviembre de 2013 en la capital ucraniana, Kiev, como protesta por la suspensión del acuerdo de asociación que este país tenía con la Unión Europea, llevado a cabo por el presidente de este país Victor Yanukovich, líder del partido prorruso Partido de las regiones. Las protestas conseguirían la destitución presidencial.
El hecho calificado de golpista por los numerosos partidarios del presidente derrocado y por Vladimir Putin, líder de la Federación rusa, provocaría numerosas revueltas en varios puntos del país de mayoría prorrusa. Entre ellos destacaban las zonas este del país, las limítrofes con Rusia.
El Congreso de diputados y gobernadores regionales del Este y Sur de Ucrania hizo un llamamiento a la resistencia. Mientras tanto, la Corte Suprema del país abolía la ley sobre las lenguas de las minorías, aprobada en 2012, que establecía que en los regiones donde un determinado idioma fuese hablado por al menos 10 % de los habitantes, dicho idioma podía adquirir el rango de lengua cooficial; la derogación de la ley perjudicaba a los hablantes de ruso (cooficial en todo el este y sur de Ucrania).
Pocos días después, el ministerio del interior ucraniano, emitía una orden de busca y Víctor Yanukóvich bajo la acusación de «asesinatos en masa» durante los disturbios pasados y una demanda por crímenes de lesa humanidad ante la Corte internacional de la Haya.
El gobierno ruso no reconoce al nuevo gobierno de Kiev, ya que considera a Víctor Yanukóvich «el único poder legítimo en Ucrania», y sostiene que «todas las decisiones adoptadas por el Parlamento desde la destitución de Yanukovich, en los últimos días suscitan serias dudas», pues en Ucrania «se derrocó al presidente legítimo mediante un golpe de Estado».
La tensión aumenta cuando Vladimir Putin, pone en situación de alerta a las fuerzas armadas en las zonas fronterizas con Ucrania. En Simferopol, la capital de Crimea, grupos europeístas y prorrusos se enfrentan en las calles. En la madrugada del 27 de febrero de 2014 un grupo de hombres armados toman sin encontrar resistencia los edificios de la Presidencia y el Parlamento de la República autónoma de Crimen.
La bandera rusa es izada en ambos edificios. Ese mismo día, el mismo parlamento anuncia la convocatoria de un referéndum regional sobre el futuro político de Crimen.
El 28 de febrero grupos armados prorrusos toman dos aeropuertos de Crimea —uno civil y otro militar—. El gobierno ucraniano tilda de «acto de invasión rusa», algo que Moscu niega con rotundidad. A la vista de los acontecimientos, el parlamento ucraniano acuerda pedir una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El 1 de marzo, las manifestaciones contra el gobierno que ha sustituido a Yanukovich se extienden a la región industrial del Donbas, en el sudeste de Ucrania, donde el 45 % de la población es de etnia rusa y el idioma ruso es hablado por tres cuartos de la población. También en ese día el gobierno de Crimea anunció el adelanto de la celebración del referéndum de autodeterminación en la península al domingo 30 de marzo, en el que se escogería entre la pertenencia a Ucrania, la independencia y la unión a Rusia. Entre tanto, según el primer ministro de Crimea, el ejército ruso había sido autorizado por él a entrar en la península y mantener el orden, hasta la celebración del referéndum.
Ese mismo día, el Consejo de la Federación Rusa autoriza por unanimidad la entrada de las fuerzas armadas a territorio ucraniano «para proteger las vidas amenazadas de los ciudadanos rusos, nuestros compatriotas», según Vladimir Putin
Bajo la supervisión de las tropas rusas que ocupan Crimea, el 6 de marzo el parlamento de Crimea aprueba por unanimidad una moción que prevé la incorporación a Rusia y el viceprimer ministro de Crimea, declara que el referéndum sobre la autonomía de la región se adelanta al domingo 16 de marzo. El 11 de marzo, Crimea y la ciudad de Sebastopol aprueban una declaración de independencia y la creación de la República de Crimea, lo que es rechazado por el gobierno de Ucrania
El 18 de marzo se firman los acuerdos de adhesión a la Federación de Rusia de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol . La República de Crimea se incorpora bajo el estatus de «república », mientras que Sebastopol lo hace bajo el estatus de «ciudad federal ». Este tratado es rechazado para la mayoría de la comunidad internacional.

