
El Casco Viejo de Pamplona se ha reivindicado hoy como barrio en una jornada festiva en la que alrededor de cincuenta actividades se han repartido entre 23 de sus calles y plazas.
El Día del Casco Viejo ha comenzado con las dianas para dar paso a trikitilaris, DJ, fanfarres, comamusas, txarangas y conciertos, que se han sumado a las numerosas citas gastronómicas y otras actividades como la feria de artesanía o la del libro.
Un «día completo» en el que la comisión de fiestas ha pedido a todas las personas «que bajen los decibelios y cuiden el barrio como si fuera su casa, porque para muchas personas lo es».
Este año, a la jornada festiva se han incorporado actividades durante toda la semana de forma que, cada día, se han expuesto proyectos «que poco a poco van haciendo un barrio nuevo», según han precisado en un comunicado los organizadores.
El huerto urbano, el gaztetxe, el plan de movilidad del barrio o el centro comunitario en el Palacio de Redín y Cruzat han centrado la semana, junto con una inauguración popular de la biblioteca de la Plaza de san Francisco. EFE
