
Cuando un gobierno, como en este caso el de Navarra, se empeña, a fecha de hoy, en aprobar una Oferta Pública de Empleo, que a la mayoria del arco parlamentario navarro no satisface, por su sectarismo y tendenciosidad al primar las plazas de profesores en vascuence, frente a otras plazas de profesores, por ejemplo de español, puesto que los expertos señalan que es totalmente innecesario, y que solo se hace por criterios exclusivamente politicos; cuando hasta la mitad de los socios de gobierno, en este caso, Podemos e IU, también la rechazan, se debería reconocer el error de dicha propuesta y retirarla.
Rectificar se dice que » es de sabios».
Un gobierno que no tiene mayoría y, por lo tanto , debe dialogar y que prometió en su toma de posesión, que iba a gobernar para todos, no puede obligar a aceptar iniciativas no consensuadas y que no obtienen el apoyo necesario.
Empeñarse en aplicar medidas como estas, dan la razón a aquellos que hablan del sectarismo del gobierno de la señora Barcos. Ni esta comunidad, ni ninguna, y menos los ciudadanos, se merecen estas actuaciones.¿Qué credibilidad puede tener un gobierno empeñado en ignorar las decisiones que emanan de su Parlamento?

