
El Instituto de Política Social, impulsa boicot a IKEA por su última campaña «ataque contra la familia»
El Instituto de Política Social (IPSE), impulsa boicot contra IKEA, junto al Movimiento «Resistencia Ferraz» por su ofensiva contra la Familia.
El Instituto de Política Social (IPSE), la organización civil de referencia en la defensa de la vida y la institución familiar, junto con el combativo Movimiento Resistencia Ferraz, han anunciado hoy el inicio de una contundente campaña de boicot económico y social contra la multinacional del mueble IKEA. Esta drástica medida surge como respuesta directa al último spot publicitario de la compañía, titulado «Viva el poder del hogar», el cual ha cruzado, a juicio de las entidades convocantes, una línea roja intolerable al transformarse en una herramienta de ingeniería social y adoctrinamiento ideológico.
La indignación ciudadana ha provocado una movilización relámpago en las redes sociales y plataformas de activismo. La recogida de firmas conjunta, activada de urgencia para exigir la retirada inmediata de la campaña publicitaria, ha pulverizado cualquier expectativa logística al registrar más de 450 adhesiones en menos de sesenta minutos. El ritmo de crecimiento de los apoyos anticipa una de las mayores crisis de reputación corporativa a las que se ha enfrentado la marca sueca en España, impulsada por un bloque social que se niega a que las multinacionales dicten la moral pública.
El análisis del spot: De la promoción comercial al panfleto ideológico
El IPSE y el Movimiento Resistencia Ferraz argumentan que la multinacional ha abandonado por completo su objeto comercial para actuar como un agente político al servicio de la agenda progrelaicista y globalista. Según denuncia la campaña oficial, lo que debería ser una promoción de mobiliario se ha convertido en un ataque frontal contra las convicciones más profundas de millones de clientes tradicionales que sustentan económicamente a la empresa.
«Su última campaña publicitaria, “Viva el poder del hogar”, ha cruzado una línea roja intolerable. Lo que debería ser una promoción comercial se ha convertido en un panfleto ideológico que ataca de forma directa y deliberada al matrimonio tradicional y a la familia natural. Al asociar los valores de millones de personas con «barreras», «prejuicios» y realidades «anticuadas» que deben ser derribadas, IKEA no solo manipula la realidad, sino que insulta abiertamente a su clientela», reza el manifiesto de la campaña civil que está circulando masivamente por canales digitales.
Las organizaciones denuncian la soberbia de la corporación al intentar tutelar moralmente a sus compradores: «No vamos a tolerar que una multinacional pretenda reeducar a la sociedad, ni que se ridiculice, estigmatice o cuestione la estructura familiar formada por un padre, una madre y sus hijos. Lo que ustedes imponen bajo el disfraz de «progreso» no es más que un ataque frontal y agresivo a las convicciones más profundas de los ciudadanos. La familia es el pilar fundamental de la sociedad y exige un respeto absoluto, no su demolición pública para ganar simpatías ideológicas».
Anuncio de boicot si IKEA no escucha el reclamo de las familias
El presidente del Instituto de Política Social, Pablo Hertfelder García-Conde, se ha mostrado inflexible ante lo que califica como «una provocación intolerable de la dictadura de lo políticamente correcto». Hertfelder ha advertido que el mercado español no pasará por alto que una marca utilice el dinero de los consumidores para demoler los cimientos éticos de la sociedad civil.
«IKEA ha cometido un error estratégico garrafal: morder la mano que le da de comer. Las familias tradicionales, las que llenan sus carros de la compra cada fin de semana, han dicho basta. No vamos a quedarnos de brazos cruzados viendo cómo una multinacional extranjera se burla de nuestras convicciones y etiqueta nuestro modelo de vida como un «prejuicio anticuado». Si IKEA insiste en despreciar nuestros valores y financiar la agenda que nos ataca, responderemos con la contundencia de nuestro consumo. Les exigimos la retirada inmediata de esta campaña propagandística y una rectificación pública hacia los millones de clientes que han sido ofendidos».
El líder del IPSE ha detallado junto a los portavoces de Resistencia Ferraz que el boicot será firme, definitivo y rastreable: «De no retirar el anuncio, iniciaremos un boicot definitivo, trasladando de manera coordinada nuestras compras a empresas que sí respeten la pluralidad y la dignidad de sus clientes. Sabemos cómo hacer daño donde más les duele: en la cuenta de resultados. Animamos a todos los españoles que sientan orgullo de su familia a firmar nuestro manifiesto, a dejar de pisar los establecimientos de IKEA y a buscar alternativas comerciales éticas. Su falsa superioridad moral se va a estrellar contra la realidad económica».
La unión del IPSE con el Movimiento Resistencia Ferraz otorga a esta campaña un carácter marcadamente combativo y de fuerte implantación en las calles. Los organizadores no descartan convocar concentraciones informativas a las puertas de las principales grandes superficies que la multinacional tiene en Madrid, Barcelona, Sevilla y el resto del territorio nacional si la dirección de la empresa opta por el silencio o la soberbia corporativa.
El mensaje enviado a los despachos de la multinacional es un ultimátum en toda regla: la sociedad civil provida y pro-familia ha despertado y está dispuesta a utilizar su poder de veto en el mercado como arma de legítima defensa. El IPSE concluye su comunicado recordando que la dignidad de la familia natural no se negocia ni se vende a cambio de cuotas de propaganda de género.

