Empezaba esta semana con el octavo aniversario del asalto al poder del arribista de la Moncloa y termina con dos acontecimientos muy dispares, pero de enorme relevancia ambos, que concentran la máxima atención del mundo católico y deportivo. Pero no podían faltar, como viene siendo habitual en los últimos años, algunos pasos más en la espiral, presuntamente delictiva, que apunta al presimiente del gobierno y al partido sanchista –familiares incluidos– y en la implacable acción de esa Justicia que permite albergar alguna esperanza de que nada quede impune.
Sin duda, el primero de los acontecimientos, católico y universal –perdón por la posible redundancia, aunque utilizo este segundo término más en sentido geográfico que religioso– es la visita del Papa León XIV a España con su primera parada en Madrid. Una visita que se produce apenas un año después de que el cardenal Prevost accediera al Pontificado, y que su antecesor Francisco no se planteó en sus doce años largos al frente de la Iglesia católica que debe a España más de la mitad de esa línea de la cristiandad del mundo. Y medio millón de personas, según la delegación del gobierno –lo que puede significar que esté más cerca del millón, si tenemos en cuenta la tendencia de este órgano administrativo cuando representa la laicidad de la izquierda–, han acompañado a Su Santidad en el primer acto popular, que ha sido la Vigilia celebrada en la Plaza de Lima. Por cierto, nada que ver con la participación de hace una semana para protestar contra su sanchidad, estimada en unos cien mil por la organización y apenas 40.000 por el citado apéndice gubernamental. Y a destacar la nueva hipocresía de nuestro presimiente, que estuvo presente en la recepción dispensada al Papa en el Palacio Real –se desconoce si alguien le habrá enviado desde la distancia el consabido homenaje a la fruta en su honor– y que como es habitual, se perdió enseguida para irse con su tetraimputada Begoña a un concierto en Barcelona, por supuesto en Falcon y con el habitual despliegue de seguridad antifruta https://okdiario.com/espana/sanchez-llega-primavera-sound -escoltado-comitiva-7-coches-2-furgonetas-patrulla-mossos-helicoptero en el que actúa entre otros el grupo que tanto le gusta, Gorillaz, que no sé si le recordará a su ministro de Transportes.
El segundo acontecimiento, casi tan universal o más, y con su connotación “religiosa” dado que el madridismo es una suerte de “confesión” que se extiende por todo el mundo, en una semana preelectoral para optar a la presidencia del mejor club de fútbol del mundo, de la historia, el Real Madrid –aclaro, por si alguien, vecino o del Noreste, tiene dudas– que llega a su fin este domingo después de un cruce de piropos entre los dos candidatos y cuya única duda es la proporción del reparto de votos entre los dos candidatos, 90-10 o 70-30 para los más optimistas seguidores del aspirante, el populista y oportunista Enrique Riquelme –no sé a quién me recuerda de nuestro espectro político en eso de ‘prometer hasta… y… se olvidó lo prometido”– que parece que llega con morcilla catalanista y que creo que tiene poco que hacer frente al actual presidente, Florentino Pérez, que cuenta entre otros con mi voto. Y, curiosamente, en el vuelo en el que venía el Santo Pontífice a España, se ha producido una anécdota que une los dos acontecimientos citados. Le pregunta una periodista británica de qué equipo es y da muestra de la inteligencia que acredita: “El Papa es de todos los equipos, Prevost es del Real Madrid”. Pues eso, la visita papal se extenderá durante buena parte de la próxima semana, hasta el día 12, y la continuidad (o no, que decía Rajoy) del presidente madridista se resolverá este domingo.
Y en esa espiral, presunta y no tanto, delictiva, que decía al principio, cada vez más cerca de convertirse en el “Ferrazgate”, me voy a centrar en lo que el título de este desahogo resume bastante bien y habla por sí solo de la regresión “progresista”. Absolutamente lamentable y por qué no decirlo, vergonzosa, la más que presunta implicación de la Guardia Civil –si su fundador Francisco Javier Girón y Ezpeleta, Duque de Humada, levantara la cabeza– en las ya conocidas como cloacas socialistas, de algunos miembros de la cúpula, conocida tras levantarse el secreto del sumario del caso “fontanera”, como se viene llamando a la principal encausada, Leire Díez: “Me considero buena fontanera”. Y se jactaba así la supuesta militante de base, que según se está sabiendo tenía más poder y contactos en el partido que muchos miembros de la ejecutiva: “Yo eso lo voy a tener previsto, no te preocupes. Porque además tengo la suerte de que cierto prestigio tengo en algunos sitios. Y bueno, cuando hoy he llamado a decir quiero hacer esto, me han dicho que adelante. Si no, obviamente me hubiesen dicho que dónde vas loca, para el carro…”. La misma que decía en la primera reunión que conocimos con el empresario Javier Pérez Dolset y el abogado Jacobo Teijelo aquello de “Yo soy de abreviar mucho esto, no necesito a todo el mundo ahora, ¿vale?, no necesito a todo el mundo, necesito a Balas”, porque “Lo que yo no tengo ninguna gana que pase es que el señor Antonio Balas se convierta en verdugo de todos nosotros”. Y en otra conversación que se ha conocido, del 15 de febrero de 2025 entre ella y el también imputado Vicente Fernández, expresidente de la SEPI y amigo de escapadas a Cabo de Gata de la casi desaparecida María Jesús Montero, presumía así: “Ayer le dijo el One a S (Santos) que estoy haciendo un trabajo enorme y que no me venga abajo”.
Mientras otro imputado, el también abogado, Ismael Oliver, le decía en un mensaje ahora conocido: “Dile al presidente y a tu jefe que espabilen de una puta vez o les van a joder la vida”. Y según el informe de la UCO, el jefe es Santos Cerdán y el presidente no puede ser otro que Pedro Sánchez, que estaba al tanto de todo: “Lo que se evidenciaría del contenido de los mensajes anteriores es el conocimiento por parte del presidente del Gobierno de la actividad que venía desarrollando la propia Leire. Todo esto se traduce en la misión que tenía la presunta cloaca del Partido Socialista, proteger al presidente”.
Según se desprende del citado sumario y del auto del juez Santiago Pedraz, el DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas, es decir, el ministerio del Interior, o sea, “Pequeño” Marlasca, ordenó a la UCO que “en aquellos casos judiciales con afectación política, los investigadores se pongan de perfil”, es decir, no investigar la corrupción de Moncloa ni de la familia de Sánchez. También que Leire presumía de controlar a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, sobre la que hablaba con el excapitán de la UCO, Juan Yepes, a través del cual pretendían conseguir información contra esa unidad de élite de la Guardia Civil: “Mi siguiente conversación va a ser con la directora de la Guardia Civil” que “Es de mi confianza”. A lo que su interlocutor le decía “pero yo es que no me fío ni del DAO ni me fío de nada”. Al final la UCO demuestra que se reunió hasta tres veces con ella, pese a que Grande Marlaska lo negaba rotundamente al principio: “Niego cualquier visita de la persona de Leire a la directora de la Guardia Civil”. Insistía en lo mismo hace apenas una semana: “La directora de la Guardia Civil no ha tenido ninguna reunión con ninguna persona, la que has indicado, Leire, o cualquier otra”. Y este jueves la defendía un poco más: «Lo que me consta de la directora de la Guardia Civil es absolutamente su actuación ejemplar en todo momento y su plena honestidad». Pero al final reconocía alguna reunión matizando que había sido fuera de la sede de la Guardia Civil y no para hablar de nada sobre la trama. Y a esta hora de la noche del sábado, los dos y su jefe siguen en sus puestos. También dice el informe de la UCO que Leire se reunió cuatro veces en la fiscalía general del Estado y que, pese a que Santos Cerdán se refería a ella como una desconocida: “Leire es una militante y nada tiene que ver con Ferraz y con la organización”, se vieron al menos en treinta y cinco ocasiones, la mayoría de ellas en Ferraz, según se desprende de las propias anotaciones de las agendas de la desconocida incautadas por la UCO. También Pachi “Nadie” López se refería así a la fontanera: “Puede decir lo que le dé la gana, que va en nombre del PSOE o que es embajadora del Vaticano, pero verdad, solo hay una” y Óscar Puente la ninguneaba: “A lo mejor es más lo que alguno cuenta o lo que ella misma cuenta que la realidad”.
También se refirió a la fontanera, pero en otros términos el de siempre, Emiliano García Page Blablablá (pero hace na): “El departamento de Recursos Humanos falla mucho, pero en este caso es que roza con todo el ridículo del mundo. Yo creo que el PSOE se tendría que querellar directamente con ella y con todos los que están manchando el nombre del Partido Socialista”.
Y para completar el cuadro clínico socialista, la UCO, por orden del juez Pedraz, acaba de solicitar información bancaria y tributaria de los años 2024 y 2025 al PSOE y al PSC y ha pedido informes sobre Gaspar Zarrías porque parece ser que a través de su consultora ZEÑA, se elaboraban las facturas falsas para pagar a los miembros de las cloacas, entre ella a Leire Díez, que recibía 4.000€ mensuales y a la que se le pagaba hasta el transporte. Algo que conecta con las antedichas reuniones con Mercedes González, puesto que el citado expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, le enviaba un correo con una multa de aparcamiento del 20 de diciembre de 2024, en la calle Julián Romea, a unos 400 m de la sede de la Guardia Civil, diciéndole “creo que esta multa es de cuando te reuniste con la directora general de la Guardia Civil”.
Con todo lo anterior, la respuesta del partido se resume en un post en su cuenta de X: “El sumario conocido hoy revela una suma de comportamientos intolerables de personas que utilizaron en falso y en vano el nombre del PSOE para beneficiarse o defender oscuros intereses. El PSOE seguirá colaborando plenamente con la Justicia para esclarecer los hechos. Que nadie tenga ninguna duda de la transparencia, honorabilidad y los valores de este partido”. Y esta vez le tocó al sincronizado Óscar López salir a la palestra exculpatoria: “Yo no daría muchos pasos, no daría por bueno muchas informaciones, no vaya a ser que digamos una cosa y luego no sea así. Es momento de mantener la calma. Yo estoy absolutamente convencido de que todo se va a esclarecer, el Partido Socialista y el Gobierno de España, siempre que ha tenido que actuar ha actuado y cuando se ha tenido que defender, se ha defendido. Pero lo que no se puede consentir es que se mezcle todo, que se intente hacer un totum revolutum para intentar hacer caer al Gobierno, porque no es justo”.
Por su parte, el que nos tiene acostumbrados a la mentira por sistema: “La amnistía es inconstitucional, nunca pactaré con Bildu. No tiene sentido que un político indulte a otro. Traeré a Puigdemont ante la Justicia. Me quitaría el sueño gobernar con Podemos. O (superándose a sí mismo) ante la gravedad de la corrupción en cualquier democracia, al presidente no le queda más salida que la dimisión, le preguntaban sobre la fontanera en la comisión de investigación del Senado: “¿Ha trabajado la señora Leire Díez o realizado algún tipo de encargo para el Partido Socialista?, y nos decía esto: “Que me conste a mí, desde luego que no, que me conste a mí, desde luego que no”. Dos veces por falta de una. Y si miente el secretario general ¿por qué no iba a mentir también la desaladora presidente del partido, Cristina Narbona (de Borrell): “Para mí ha sido una absoluta sorpresa”. Pero el presunto One llegaba un poco más lejos con esta última respuesta al respecto, todavía caliente: “Nos llenan, primero, de decepción, segundo, de preocupación y también de indignación. Y quiero decirle a los españoles y españolas que a mí también –se ve que el “Nos” con que empieza no lo incluía a él–. Y en esto quiero ser muy claro, nunca he conocido, y nunca se me ha informado, sobre las andanzas de la señora Leire Díez y si no se ha hecho es precisamente porque nunca las hubiera tolerado” (palabra de Pinóchez).
Y termino con la última mentira del artista, después de tres años sin presupuestos, que nos dejaba esto en Barcelona, a donde viajó para contrarrestar la visita del día anterior de su amigo Alberto Núñez Feijoo al Círculo de empresarios: “El gobierno va a iniciar los trámites para presentar los nuevos Presupuestos Generales del Estado para el año 2027”, es decir, confirmaba el adiós a los de 2026, que tantas veces nos prometió su viceprimera y ministra de Hacienda hasta la escabechina andaluza: “Y seguimos trabajando para traer unos presupuestos durante este año” y cuando una periodista le decía si “Se confirma que se retrasa…”, la cortaba con su gracejo habitual: “Una semana, una semana”. La misma canción que en años anteriores: “Contamos con tener cuentas nuevas para el año 2024, pero mi afán es conseguir que el proyecto de presupuesto se apruebe”. Pero es que si decimos eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, Sánchez supera al hombre y tropieza 100 veces con la misma piedra, que para eso es el ONE y el que quiere completar sus primeras veces siendo el primero en salir del Moncloa para el banquillo. Y ya veremos que les pasa a los nuevos implicados, alguno ya imputado como la citada Cristina Narbona, Presidente del PSOE, Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, Ana María Fuentes, gerente del PSOE, Mercedes González, directora general de la Guardia Civil y miembro destacada del PSOE, Antonio Hernando y Juan Francisco Serrano, miembros del Comité Ejecutivo del PSOE, Antolín Llorente, exdirector de Comunicación del PSOE y al One, secretario general del PSOE. ¿Moncloa y Ferraz unidas por las cloacas…?
Antonio De la Torre, licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión.


