La custodia que se colocará en el altar en la plaza de Cibeles antes de la procesión del Corpus Christi en Madrid tiene casi cinco siglos de historia y, curiosamente, es propiedad del ayuntamiento de la capital.
Tras la comunión, el Papa León XIV colocará una hostia consagrada en la custodia procesional del Ayuntamiento de Madrid, pronunciará la oración litúrgica correspondiente, incensará el Santísimo Sacramento y comenzará la solemne procesión eucarística.
Está previsto que el Papa León XIV sea quien porte, en otra custodia, el Cuerpo de Cristo a lo largo del recorrido previsto, más corto del habitual, por la Calle de Alcalá hasta el cruce con la Gran Vía y vuelta a Cibeles.
Una vez finalizada la procesión, el Pontífice incensará de nuevo el Santísimo Sacramento y realizará la oración correspondiente, tras lo que impartirá la bendición a los presentes custodia en mano.
La custodia procesional fue encargada en el siglo XVI por el Concejo madrileño para la Solemnidad del Corpus Christi, durante el reinado del emperador Felipe II, quien había desplazado a Madrid su corte. Nicolás de Cárdenas Aciprensa

