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Dos navarros en la hazaña de Plus Ultra

Dos navarros en la hazaña de Plus Ultra

Se cumplen cien años de la hazaña. Sonaban los motores de un hidrocanoa de la casa Dornier modelo Wall (ballena), llevando a tres españoles, dos de ellos navarros. Lo habían bautizado, con acierto, Plus Ultra. Y apodado por la prensa, así mismo con acierto, La Cuarta Carabela. Matrícula M-MWAL de la Aeronáutica Militar, había partido de Palos el día 22 de enero de 1926. Los tripulantes tras escuchar misa y, despedidos por más de quince mil personas, habían sobrevolado el monumento a Colón e iniciado su ruta.

Cruzarían por vez primera el Atlántico Sur sin cambiar de avión (la travesía portuguesa precedente tuvo que cambiar tres veces de montura) el comandante Ramón Franco, piloto jefe; piloto y navegante el capitán Julio Ruíz de Alda; y mecánico Pablo Rada, sargento.

El aparato, un monoplano impulsado por dos motores Napier Lion de 450HP, empleaba dos hélices en tándem, delantera tractora y trasera propulsora. Disponía de dos asientos en paralelo y detrás un habitáculo para cinco personas. Añadía un moderno radiogoniómetro más un destilador de agua. Como provisiones, cinco kilos de higos secos, tres de galletas, dos de jamón, dos de azúcar, uno de café, otro de cacao, una botella de coñac y una de jerez.

Partió con cinco viajeros, sin embargo en Canarias el fotógrafo Alonso, cuyo peso del equipo preocupaba a Franco, tuvo que desembarcar. Y se desalojó la hélice delantera de repuesto, las fundas del avión, el derrotero de la costa occidental de África y el capot del motor trasero.  Por la misma razón de peso, nuca mejor dicho, en la siguiente escala, Porto Praia, el teniente Durán, representante de la Marina, pasó al destructor Alsedo que, junto con el Blas de Lezo, seguía la expedición. Allí se aligera aun más, eliminando la hélice de repuesto trasera, los elementos de señales, cartas náuticas y hasta el almanaque queda solo con las hojas de enero y febrero. Y cruzan en Atlántico, la etapa más larga, 2 305 Km, amerizando en Noronha. Ya con Durán reincorporado, volarán 540 km hasta Recife donde comienzan los recibimientos multitudinarios. De Rio de Janeiro se demora la partida, porque Rada y Durán, en los festejos, no comparecen a la hora.  Seguirán Montevideo y Buenos Aires. Aquí es tal el delirio de la multitud que el ministro de marina argentino pierde una manga del uniforme en los apretujones. Han hecho 10 270 km en 59 horas 40 minutos de vuelo, repartidos en 19 días, solo veintitrés años después de los 12 segundos y 36 metros del primer vuelo a motor de la historia.

La proeza tiene repercusión en la prensa mundial y se sucederán los agasajos, y las conferencias de los protagonistas. Incluso la marca Longines se anuncia resaltando que uno de sus cronógrafos fue en el vuelo. Carlos Gardel canta en sus actuaciones el tango El Vuelo del Águila, dedicado a la epopeya. El aparato será donado por el gobierno a Argentina, donde hoy se exhibe en el museo de Luján.

Los tres que ha efectuado la gran travesía tendrán destinos diferentes.

El comandante Ramón Franco militará en la izquierda y participará en el frustrado golpe de estado de Cuatro Vientos junto con el general Queipo de Llano. Más adelante, como aquel y otros republicanos, se sumará al bando alzado en la guerra civil, pese a haber sido nombrado agregado militar en la embajada de EE.UU. por la II República. Morirá pilotando en misión de combate, accidente atribuido por algunos  a sabotaje de antiguos correligionarios.

Julio Ruiz de Alda, previamente muy destacado en la Guerra de Marruecos, fundará en 1927 la avanzada Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos, con la que realizará los catastros de Navarra y Álava, además de estudios para las Confederaciones  Hidrográficas del Ebro y del Segura, labores que serán suspendidas por la II República en 1932. Curiosamente la descendencia de este estellés emparentará con Ignacio Sánchez Mejías, también piloto, quien a renglón de vuelo del Plus Ultra creó una empresa para realizar viajes comerciales a América con dirigibles de la casa Zeppelín. Igualmente el proyecto del torero-escritor será detenido por el mismo gobierno. Habrá que esperar al 22 de septiembre de 1946 para que, al mando del comandante Lisardo Pérez, un DC4 de Iberia abra la ruta de pasajeros entre España y Argentina, primera regular entre Europa e Hispanoamérica. Ruiz de Alda, cofundador de Falange, será detenido cuatro meses antes de la guerra  y en agosto asesinado en la matanza de la Cárcel Modelo.

Pablo Rada, de Caparroso, quien también participó en el golpe de Cuatro Vientos y luego en la Candidatura Radical Revolucionaria Federal Andaluza, ejerce varias misiones para el gobierno del Frente Popular en Francia; se exiliará en Venezuela al finalizar el conflicto. En 1969, enfermo, vuelve a España (habían retornado años antes el general Vicente Rojo o los dirigentes comunistas Monzón y Jesús Hernández).  Francisco Franco le facilitará el ingreso en el sanatorio de la Armada de Los Molinos, Madrid, donde fallecerá.

Conviene recordar aquella magna hazaña del Plus Ultra, ahora que se cumplen cien años.

Jesús Javier Corpas Mauleón

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