El Cardenal Zen lanzó una fuerte crítica a la sinodalidad durante el consistorio extraordinario convocado por el Papa León XIV
El lanzó una enérgica crítica a la sinodalidad en el reciente consistorio extraordinario de cardenales, calificándola como una «manipulación férrea» que constituye un «insulto a la dignidad de los obispos» según publica Edward Pentin en Aciprensa
El obispo emérito de Hong Kong también calificó de «ridícula y casi blasfema» la «continua referencia al Espíritu Santo» que se hizo durante el Sínodo sobre la Sinodalidad 2021-2024.
El cardenal, de 93 años, hizo estas declaraciones durante uno de los dos períodos de debate libre del consistorio del 7 y 8 de enero, que reunió a 170 de los 245 miembros del Colegio Cardenalicio, en el primer encuentro importante de este organismo con el Papa León XIV desde su elección.
En apasionados comentarios, publicados el 9 de enero por The College of Cardinals Report, el obispo emérito criticó al Papa Francisco por eludir al colegio episcopal, a la vez que el Pontífice argentino insistía en que era un medio apropiado para «comprender el ministerio jerárquico».
El cardenal cuestionó la capacidad de cualquier papa para escuchar a todo el Pueblo de Dios y si los laicos representan al Pueblo de Dios. Preguntó si los obispos elegidos para participar en el proceso sinodal habían sido capaces de llevar a cabo un trabajo de discernimiento.
«La férrea manipulación del proceso es un insulto a la dignidad de los obispos, y la continua referencia al Espíritu Santo es ridícula y casi blasfema», dijo el Cardenal Zen. «Ellos esperan sorpresas del Espíritu Santo. ¿Qué sorpresas? ¿Que repudie lo que inspiró en la tradición bimilenaria de la Iglesia?», cuestionó.
El purpurado también observó aparentes inconsistencias en el documento final del sínodo: que se declaró parte del magisterio y, sin embargo, afirmó no establecer ninguna norma; que, si bien enfatizó la unidad de enseñanza y práctica, indicó que estas podrían aplicarse según «diferentes contextos»; y que cada país o región «puede buscar soluciones más adaptadas a su cultura y sensibles a su tradición y necesidades».
El cardenal chino también señaló lo que llamó «muchas expresiones ambiguas y tendenciosas en el documento» y preguntó si el Espíritu Santo garantiza que «no surgirán interpretaciones contradictorias». ACIPRENSA

