El Ayuntamiento renovará el voto de las Cinco Llagas este jueves en la iglesia de San Agustín, acto institucional que simboliza el agradecimiento de la ciudad por librarse de la epidemia de peste que arrasó ciudades enteras en 1599
Las Cinco Llagas se trasladan en andas. Es un paso de propiedad municipal que parece datar de finales del siglo XVIII o principios del XIX en el que dos ángeles sujetan la representación de las Cinco Llagas (corona de espinas y heridas de manos y pies del Crucificado) en un conjunto artístico realizado en madera de pino y escayola policromada, con apliques de pan de oro y plata. Finalizado el acto, la Corporación regresará con el mismo itinerario hasta la Plaza Consistorial. Tras el desfile los ediles que lo deseen podrán participar, ya a título personal, en los oficios previstos en la Catedral y en la visita al monumento en la iglesia de San Saturnino.
La fachada de la Casa Consistorial tendrá ese día también un aspecto diferente ya en los balcones que se colocarán los reposteros (paños rectangulares bordados) que contienen el escudo de Pamplona, el emblema de las Cinco Llagas y los escudos de los antiguos burgos de la ciudad.

