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La vocación de los franciscanos y los frutos de la Regla en Pakistán

La vocación de los franciscanos y los frutos de la Regla en Pakistán, testimoniar la Paz y servir a los pobres

«Vivir la Regla franciscana en Pakistán, anunciar el Evangelio y testimoniar el carisma de Francisco de Asís, ha dado sus frutos en una tierra como Pakistán. Los frutos se encuentran especialmente en el terreno del diálogo interreligioso, de promover y practicar la paz, de acercarse a los pobres, en una nación mayoritariamente islámica», así lo afirma a la Agencia Fides el padre Qaisar Feroz OFM Cap, franciscano capuchino de Lahore, presidente de «Signis» Pakistán y secretario ejecutivo de la Comisión para las comunicaciones sociales de la Conferencia Episcopal de Pakistán.

En Pakistán, remarca el padre Qaisar Feroz “el tiempo de los aniversarios franciscanos, como los 800 años desde la aprobación de la Regla en 1223 y la próxima celebración de la Navidad en Greccio, se vive con encuentros, celebraciones litúrgicas e iniciativas de caridad” que involucran a toda la Familia Franciscana en Pakistán, que incluye Frailes Menores, Frailes Menores Capuchinos, Hermanas Franciscanas, Orden Franciscana Seglar y Juventud Franciscana. Estas actividades «son un signo fecundo para toda la Iglesia local, que adopta de Francisco de Asís el estilo de humildad, minoridad y fraternidad para vivir la fe cristiana en el contexto de una nación como Pakistán, a veces marcada por dificultades y desafíos».

El religioso capuchino continúa: «Hoy en día, las raíces de la presencia franciscana en el país son profundas, considerando que los primeros misioneros franciscanos llegaron al subcontinente indio en 1880, mucho antes de la partición entre India y Pakistán en 1947. Fue el fraile capuchino italiano Paolo Tosi el primer franciscano en poner pie en esta tierra como Vicario Apostólico del Punjab, seguido por la misión de los padres capuchinos belgas a quienes la Santa Sede confiaría, en 1888, el cuidado pastoral de la diócesis de Lahore. Desde entonces, la misión franciscana ha florecido con la creación de fraternidades y la construcción de iglesias, escuelas, hospitales, obras que aún hoy están plenamente al servicio de la población, especialmente de los más pobres», relata.

El anuncio de la paz y el servicio a los pobres: estos son los dos ejes principales en los que se desarrolla y se hace visible la presencia franciscana en Pakistán. «Para ser agentes de paz -argumenta-, es esencial en esta tierra el diálogo interreligioso, especialmente el diálogo islamo-cristiano. Es vital construir buenas relaciones con los líderes musulmanes y con la gente común de fe musulmana para desarmar prejuicios, discriminaciones y posibles hostilidades, siguiendo la lógica de ‘Fratelli tutti’. Hoy podemos decir que, después de un largo y paciente trabajo tejiendo buenas relaciones, muchos musulmanes se han convertido en embajadores de la paz y trabajan con nosotros para hacer de Pakistán un lugar de convivencia y coexistencia pacífica, en beneficio de todos. Esto es una señal muy alentadora, que muestra cómo el espíritu de Francisco, una persona que en tiempos de las Cruzadas viajó a Egipto para encontrarse con el Sultán, ha dado frutos».

El servicio a los pobres es otro aspecto fundamental para los franciscanos en Pakistán. “Las obras de caridad se centran en aquellos que carecen de hogar, están enfermos, son vulnerables o marginados, excluidos en los márgenes de la sociedad. Los franciscanos se acercan a ellos con el espíritu de estar siempre del lado de los pobres y de ser ellos mismos pobres entre los pobres. Esta acción se traduce en ser un Evangelio viviente en este contexto, siguiendo el ejemplo de Francisco de Asís”.

Los franciscanos en Pakistán están presentes sobre todo en las provincias de Sindh (con fraternidades de la Orden de los Frailes Menores) y Punjab, con diversas comunidades de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos. Los laicos franciscanos y los jóvenes franciscanos tienen diversas fraternidades en ambas provincias, donde también hay congregaciones religiosas femeninas que se inspiran en el carisma franciscano. Un fraile menor, Sebastian Shaw OFM, es actualmente Arzobispo de Lahore; un fraile capuchino, el Obispo Khalid Rehmat OFM Cap, es Vicario Apostólico de Quetta, la capital de la provincia de Beluchistán. AGENZIA FIDES

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