Antonio María Claret, Obispo, Fundador de La Congregación de Los Hijos del Corazón Inmaculado de María
Antonio María Claret y Clará (1807-1870) nació en Sallent de Llobregat. Fue el quinto de once hermanos.
fue religioso español, misionero apostólico en Cataluña y Canarias, arzobispo de Santiago de Cuba y confesor de la reina Isabel II de España. En 1849 fundó la Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María o Misioneros Claretianos, hoy presentes en 65 países, y realizó su sueño partiendo a Cuba como obispo. Congregación muy perseguida durante la Guerra Civil Española, ya que de hecho, 271 de ellos murieron como mártires de la fe.
Con la ayuda de la Venerable María Antonia Paris, en 1855, fundó en Cuba la rama femenina de la Congregación: las Religiosas de María Inmaculada, las Misioneras Claretianas. Fue nombrado Arzobispo de Santiago de Cuba – ciudad de la Nueva España que todavía estaba bajo la debilitada corona española – llegó allí en 1851. En 1857 la Reina de España llamó Antonio para que regresase a Madrid pues lo quería como su confesor.
Fue presidente del Monasterio de El Escorial (1859-1868), donde fundó una comunidad de eclesiásticos, un seminario y un colegio de segunda enseñanza. En 1860 fue preconizado arzobispo titular de Trajanópolis. Participó del Concilio Vaticano I (1869-1870) donde defendió la infalibilidad del Papa en materia de fe y costumbres. Murió en el exilio en la abadía cisterciense de Fontfroide (Francia). Fue beatificado en 1934 y canonizado en 1950.

