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Boinas ELÓSEGUI

Artículo 102

Yo de pequeño me crié en Lasarte y estudié en los Escolapios de Tolosa, pero por entonces a los niños no nos ponían boina, nos ponían la merienda.

Quiero, en primer lugar, darle la enhorabuena a la familia Elósegui por su fábrica de boinas, no así por sus calcetines, que no cuajaron, por lo que se dejaron de fabricar. Y conste que en esta ocasión no tuvo nada que ver Don Paco Martínez Soria porque aún no había nacido.

Leo un artículo en el que al parecer el mismísimo Franco visitó la fábrica y estampó su firma e imagino, porque he visto imágenes de él con boina, que le regalarían alguna, como es de suponer que hicieron con Alfonso XIII y sus hermanas.

El Che Guevara, se la compró en Madrid y tras su icónica foto con ella, imagino que también vendería lo suyo.

E.T.A. secuestró a Mirentxu, hija de don Juan Elósegui, y pidió 50 millones de pesetas por su rescate que al final se quedaron en 25, cosa que entiendo ahora deberían de ser reclamados por la administración actual y devueltos con intereses de demora y sin ella a la familia Elósegui.

Al parecer el que tiene la culpa de toda la “ruina” de la empresa es Don Paco Martínez Soria, que casi la llevó a la quiebra porque la gente no quería parecerse a un paleto de pueblo y dejó la boina en el cajón.

Hay que decir que el autor de la película “La Ciudad no es para mí”, es Don Fernando Lázaro Carreter, filósofo y director de la Real Academia Española. Vamos, que no es sospechoso de nada.

En algunas de sus películas costumbristas la usaba al igual que la España rural o la milicia republicana.

Como hiciera Paco Rabal en “Los Santos Inocentes”, que usaba boina, o Agustín González en “La Escopeta Nacional” que llevaba txapela, que son otros vuelos.

La idea de la boina vino de Oloron (sur de Francia) y Don Juan puso en marcha su fabricación en cuyo eslogan reza: “La boina, un icono de cultura”. Y en efecto la forma más divertida de hacer cultura es el humor.

En la villa de Madrid, los últimos lunes de cada mes, un grupo de gentes muy diversas nos reunimos para comer en torno a la boina. “El Club Amigos de la Boina”, que preside un ilustre bilbaíno y, al tratarse de un txoco y tener prohibida la entrada a las mujeres, no sé el tiempo que tardará en ser ilegal. Solo tiene permitida la entrada una mujer: “La imponente”. (Madrina del acto).

Las más prestigiosas e ilustres cabezas del país, desde hace decenas de años, han lucido estas prendas: Gila, Coll, Mena, Mingote, Camoiras, Narciso Ibáñez Serrador, El Juli, Labordeta, Enrique Ponce y artistas, deportistas y políticos de todas las clases sociales.

Manolo Royo, humorista www.manolo-royo.com

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