Pues hace bien la UAGN en pedir la dimisión de la ministra de Trabajo, señora Díaz.
Una ministra que prometió el oro y el moro cuando llegó a su puesto y que no ha cumplido nada, nada de lo que dijo.
A día de hoy, miles de españoles sin cobrar los ERTEs; a día de hoy, por lo visto, los considerados trabajos esenciales en el campo han dejado de serlo y empiezan a ser perseguidos y a día de hoy, miles de trabajadores perdiendo su puesto de trabajo, miles de trabajadores no sabiendo que va pasar con su pensión.
Una ministra defensora, se decía, de los trabajadores y que resulta ser la que los persigue.
Cuando termine todo esto, es de esperar que haya alguien que exija responsabilidades máximas a este Gobierno; responsabilidades máximas a aquellos políticos que solo han mirado por el poder y no por sus paisanos, los españoles.

