Los nacionalistas vascos en Navarra siguen empeñados en colocar en las fachadas de los ayuntamientos de esta tierra, su símbolo, la hoy bandera de la Comunidad Autónoma Vasca, antaño bandera del Partido Nacionalista Vasco.
Y una tras otra vez que la colocan, las leyes los sancionan, puesto que no es una colocación infantil, sin maldad alguna, sino un intento de imponer algo, una bandera, que, aunque se empeñen, no significa nada para esta tierra, salvo imposición y violencia.
Las leyes, no obstante, deberían castigar a quien la pone solamente, no al conjunto de los ciudadanos, que son los que, sin quererlo, ni beberlo, acaban pagando el pato, puesto que con sus impuestos, estas personas que colocan ilegalidad en fachadas municipales, pagan las multas que se les imponen, con precisamente dichos impuestos.
¡Basta ya!


