El exiliado ruso Nikolai Glushkov, cercano colaborador del difunto magnate Boris Berezovsky, ha sido hallado muerto en Londres, según informa el periódico The Guardian.
Nikolai Glushkov, de 68 años, fue descubierto en su domicilio ayer por la noche por su familia. De momento se desconoce la causa de su muerte.
El los años 90, Glushkov trabajó para la aerolínea estatal Aeroflot y para la compañía de automóviles LogoVAZ, de Berezovsky. En 1999, cuando el oligarca ruso se enemistó con Vladimir Putin y huyó a Reino Unido, Glushkov fue acusado de lavado de dinero y fraude. Pasó cinco años en prisión y fue liberado en 2004.
En los últimos años, vivía en Londres, donde le fue concedido asilo político.


