
El Teatro Gayarre acoge este domingo la representación del «Misterio Bufo» de Darío Fo, dirigida por Ignacio Aranaz con José María Asín como protagonista de este espectáculo «divertido, provocativo, crítico».
«Misterio Bufo» es una de las piezas más representadas de Fo, un «italiano excepcional, que recibió el Nobel en 1997», según han presentado en una nota los organizadores.
La obra se compone de las historias recogidas por el propio autor a partir de su interés por conocer la tradición teatral europea y, sobre todo, italiana.
«Misterio Bufo» es también «un verdadero reto» para cualquier actor, reto que recogió hace veinte años el actor navarro José María Asín y que continúa ahora para dar vida a más de 30 personajes.
Darío Fo fue un hombre de teatro en su amplio sentido, pues escribió, dirigió e interpretó, estudió e investigó sobre todo el teatro popular de su país, trabajó en la televisión y en el cine, tuvo su propia compañía itinerante, hizo teatro en fábricas, en plazas, en calles, incluso en teatros; y formó a varias generaciones de actores italianos.
Fo es un autor vinculado sobre todo a la tradición que arranca de los antiguos comediógrafos romanos, atraviesa la Edad Media, más tarde la Commedia dell’Arte y llega hasta hoy mismo con sus obras.
En ellas «se combina el humor, la crítica social, la voluntad de hacer un teatro popular, didáctico, útil, al servicio de una ideología de izquierdas».
Misterio Bufo es una de las piezas más conocidas y más representadas de este italiano excepcional, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1997, y que murió el pasado 2016 en Milán a la edad de 90 años.
Darío Fo, que como fue también un «espléndido» actor, paseó Misterio Bufo por los teatros de todo el mundo durante cerca de 50 años. La representó personalmente y de manera casi ininterrumpida, siempre añadiendo historias nuevas, improvisando en escena, según el día y el público que encontraba.
Las funciones que llegó a hacer se cuentan por miles, y los espectadores que lo vieron sobre un escenario, por millones, incluidos los del Teatro Gayarre de Pamplona, donde estuvo en 2010.
«Fue una lección de teatro inolvidable. A sus 84 años, demostró una capacidad envidiable de expresión y de comunicación con el público. Una auténtica fiesta teatral», concluyen desde este escenario. EFE
