El austríaco Lukas Postlberger (Bora), debutante en el Giro y en una prueba de tres semanas, se coló en la fiesta de los favoritos del esprint y dio la sorpresa al estrenar la maglia rosa de la edición del Centenario, aprovechando un final caótico con caída de donde salió disparado a la gloria.
Postlberger, de 25 años, dejó el anonimato para entrar en la historia del Giro. Es el primer austríaco ganador que gana en la carrera rosa, y lo hizo con un salto postrero que le regaló unos metros en medio de la confusión.
Etapa con comienzo emotivo por el minuto de silencio en recuerdo de Michele Scarponi. El Astana, con un dorsal menos, salió de Alghero al frente de un pelotón que enseguida se revolvió con la primera escapada, en la que entraron Maestri (Bardiani), Benedetti (Bora), Bialoblocki (CCC), Brutt (Gazprom), Teklehaimanot (Dimension Data) y Zhupa Wilier. Un grupo que aguantó todo el día el fuga a través de la costa norte de la isla de Cerdeña, donde hacía una década que no se vivía el ambiente festivo de la carrera del «Amor infinito», a pesar de que faltaba en el pelotón el ídolo local, Fabio Aru, presente en la salida lamentando «la rabia» de no poder subirse a la bicicleta.
No se inquietó demasiado el pelotón, aunque viera que la avanzadilla tenía 7 minutos a mitad de un trayecto escarpado que incluía tres cotas: Multeddu, Trinità d’Agultu y San Pantaleo, ésta última la más importante con rampas del 12 por ciento a 20 de meta. En ese ascenso los valientes eran cuatro, ya habían cedido Maestri y Bialoblocki, y apenas tenían medio minuto sobre un grupo voraz dirigido propulsado por el Lotto Soudal de Greipel. Orica controlaba para Ewan y Movistar en cabeza obligada al marcaje del Sky.
No lo pensó dos veces el corredor del Bora. Con los «guepardos» alejados apretó los dientes y se presentó en la recta definitiva con el horizonte despejado. A disfrutar. Brazos en alto con el pelotón al lado, pero no se inmutó, cruzó la línea que separa el anonimato de la gloria y directo al podio. Champán para un gran día. Enorme sorpresa. Este sábado se disputa la segunda etapa, aún en tierras sardas, entre Olbia y Tortoli, de 208 kilómetros, perfil escarpado con las cotas de Nuoro (3a) y de Genna Silana (2a), lejos de meta. EFE


