Pese a las llamadas a dejar de hablar de sí mismos, Podemos no es capaz de salir de la discusión interna en el ecuador de su campaña para Vistalegre II, avivada ahora por el reconocimiento de Pablo Iglesias de que vería «sensato» lanzar a Íñigo Errejón como candidato en Madrid.
Sus diferencias salpican ya a sus estrategias en las redes sociales, que unos y otros usan para confrontar con el contrario, y que hoy ha metido en la polémica también a Izquierda Unida a cuenta de una campaña del equipo de Errejón, que dice en Twitter: «Ni PSOE ni IU, recupera el morado».

La arrogancia de Pablo ha calado hasta el mismísimo Errejón. Este, lógicamente, le dice a través de los medios que cómo demonios le ofrece un cargo cuando soy superior a ti en expresión oral, estrategia política, etc… debería ser al revés. La destrucción está servida. Errejón ya quiere «el todo».