
El pleno del Congreso ha aprobado este miércoles el real decreto-ley que deja sin efectos académicos transitoriamente las nuevas evaluaciones finales de ESO y Bachillerato, ya que no será necesario aprobarlas para conseguir un título como establecía en un primer momento la Lomce.
La Cámara Baja ha respaldado esta reforma de la Lomce, defendida por el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, por 250 votos a favor (más dos telemáticos), 18 en contra y 67 abstenciones.

