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Además, se intervino en dos partidos de fútbol en Echarri Aranaz y Alsasua por amenazas y lesiones
Durante el fin de semana, patrullas de Policía Foral han imputado a cinco conductores por delitos contra la seguridad vial. Dos de las imputaciones se produjeron en Pamplona (uno por conducir sin haber obtenido nunca permiso y otro por circular sin puntos), mientras que el resto (relacionados con tasa de alcohol delictivas) se detectaron en Tudela, Egüés y Aibar.
En este último caso, un joven de 26 años que conducía superando la tasa permitida provocó un accidente en el que resultaron heridos tres de sus acompañantes.
Por otra parte, se han atendido una decena de accidentes viales sin heridos en Sesma, Milagro, Tajonar, Berriozar, Cordovilla. Además, se instruyeron accidentes con heridos en Cordovilla (colisión entre vehículos) y Marcaláin (caída de ciclista), que requirieron asistencia sanitaria.
Además, se atendieron un total de 10 incidencias por la presencia de animales en la calzada (perros, jabalíes y caballos) en Monreal, Larraun, Esteríbar, Sunbilla, Aguinaga, Marcilla, Bera, Cizur Menor, Etuláin, Olite. Todos ellos generaban riesgo a la circulación, incluso algunos llegaron a ser atropellados por vehículos que circulaban en esas zonas.
Violencia en partidos de fútbol
Sobre las 13:20 horas del sábado, el 112 recibió un aviso de que se estaba produciendo una tangana entre jugadores en un partido que se estaba disputando en el campo de fútbol de Etxarri Aranatz. Hasta el lugar se desplazó una patrulla de la comisaría de Policía Foral en Alsasua, momento en que la situación se tranquilizó.
El patrulla permaneció en el campo hasta la salida del árbitro de los vestuarios para garantizar su seguridad.
Horas después, pasadas las 18:30, se volvió a movilizar un patrulla hasta el campo de fútbol de Alsasua. Se había disputado un partido de categoría juvenil, y el árbitro había sido insultado y amenazado durante buena durante el mismo por uno de los padres de los jugadores. Cuando el colegiado abandonó el vestuario, el padre le abordó continuando con los insultos y amenazas, llegando a agarrarle del cuello.
El agresor abandonó el lugar cuando el árbitro dijo que iba a llamar a la policía. A la llegada de los agentes, trasladaron a la víctima hasta la comisaría para interponer la correspondiente denuncia. En estos momentos se está tramitando el atestado por un presunto delito leve de amenazas.
