
Joaquín Caparrós, entrenador del Osasuna, ha reconocido que «los números no engañan» y los de su equipo son seis derrotas seguidas en LaLiga Santander con la que ha encajado este domingo en el estadio de Riazor (2-0), una dinámica que intentará cambiar a la vuelta del parón navideño.
«Los números no engañan, pero trabajamos bien por la semana y en una jugada a balón parado te rompen todo lo que has preparado y remar es complicado», explicó en rueda de prensa.
«No ha podido ser y lo único que nos queda es desear que termine pronto este año, que ha sido hermoso para Osasuna por el ascenso, pero que termine en lo que se refiere a la trayectoria en la máxima categoría y empiece una dinámica nueva en 2017», añadió.
El técnico confesó que «por supuesto» se siente con fuerzas para sacar a Osasuna del último puesto, un objetivo que buscará con la ayuda de los refuerzos invernales.
«Somos conscientes de que tenemos que traer algún jugador. Vamos a intentar refrescar, nos hemos quedado sin futbolistas importantes con experiencia en el equipo y eso (los refuerzos) aumentará la competitividad», dijo Caparrós. EFE
