Las defensas de los expresidentes de Caja Madrid Miguel Blesa y Rodrigo Rato han reiterado hoy que las pruebas han sido «manipuladas y empleadas de manera indebida», y han cargado contra el FROB y Bankia, acusaciones particulares en el juicio contra los 65 usuarios de tarjetas opacas, por disputarse en exclusiva el perjuicio de las «black».
Ambos letrados han coincidido en que no ha quedado acreditada ni la apropiación indebida ni la presunta administración desleal achacadas a sus representados, ya que la principal prueba del caso, la hoja excel con los gastos, no es más que un «acto de voluntad» de Bankia que, pese a contar con toda la documentación «no ha jugado todas sus cartas porque no ha querido».
El abogado de Blesa, Carlos Aguilar, ha cargado en su exposición ante la sección cuarta de la sala de lo Penal contra el Fondo de reestructuración ordenada bancaria (FROB) y la entidad por iniciar un proceso «oscuro» con el que han pretendido antes de enjuiciarlos «cortar la cabeza» a los ahora acusados, que se enfrentan a penas de entre seis años y doce meses de prisión.
Asimismo, ha descartado la «conspiración del silencio» que, en su opinión, sostienen las acusaciones al carecer de sentido que tanto la Agencia Tributaria como el Banco de España pudieran estar al tanto del delito, y que «ha arruinado la vida» a los exconsejeros y exdirectivos.
Unos argumentos suscritos por el abogado de Rato, Ignacio Ayala, que ha atacado la «inseguridad e incapacidad» del FROB y Bankia, que no han podido ponerse de acuerdo sobre quién es el legítimo perjudicado de la causa, y a las que ha afeado que hayan cuestionado «una época, un modelo, un concepto» en un juicio «moral, no jurídico». NAVARRA INFORMACIÓN/EFE

