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Un proyecto de la Facultad de Educación y Psicología destaca la inclusión educativa de la comunidad gitana
Alrededor de 120 personas, entre miembros de la Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra Gaz Kaló y estudiantes de Educación, se reunieron en la Universidad de Navarra para compartir impresiones bajo un proyecto de investigación de la , que pone de manifiesto el papel de la educación como palanca de cambio y de inclusión social. El proyecto ‘La transición a la vida adulta de jóvenes de la comunidad gitana en Navarra’ se presentó en la Jornada sobre inclusión educativa de la comunidad gitana.
Forman parte del proyecto las profesoras de la Facultad de Educación y Psicología Sarah Carrica, María Ángeles Sotés, Felisa Peralta y Charo Repáraz. La investigadora principal y también docente, Araceli Arellano, se mostró firme respecto a la necesidad de concienciarse: “La inclusión hay que vivirla”.
En ese sentido, la profesora del I.E.S. Río Arga (Peralta) María Carmen de Carlos aseguró que no se puede afrontar una realidad si se desconoce: “¿Cómo vamos a tratar al alumnado gitano si ni siquiera sabemos cuántos hay en nuestro sistema educativo?”. La académica participó en una mesa redonda con Javier Arza, miembro del departamento de trabajo social de la UPNA, y con Ricardo Hernández, miembro de Gaz Kaló. En ella lanzó varias preguntas sobre prejuicios y contó su experiencia en un proyecto de inclusión entre alumnos gitanos y payos.
Dicha iniciativa comenzó hace cuatro años y fomenta el apoyo escolar de estudiantes gitanas y payas por igual. Gracias a esta, un buen grupo de alumnas ha completado la Educación Secundaria con éxito, meta que hace unos años parecía inalcanzable.
Por su parte, Javier Arza describió la situación de la comunidad gitana y algunas líneas para mejorarla. Indicó el porcentaje de alumnos que acceden a Educación Secundaria y la Enseñanza Superior, así como las barreras que aún dificultan la inclusión de alumnos gitanos en el sistema educativo. Asimismo, Arza destacó como fortaleza del pueblo gitano el papel de la familia, “espacio de cuidado, aprendizaje y socialización”.
“Llegar al colegio me hizo conocedor de otra realidad”
Ricardo Hernández, coordinador de Gaz Kaló, explicó que fue de los primeros gitanos en sacarse el graduado escolar: “Cuando llegué al colegio, fue la primera vez que sentí que era diferente. Me hizo conocedor de otra realidad, yo tenía como referencia la memoria histórica que me había trasmitido mi familia”. Animó a los futuros profesores a ser “muy curiosos” sobre la comunidad gitana, y expresó su deseo de eliminar la discriminación.
La jornada concluyó con un taller, donde los alumnos de Educación y Psicología y jóvenes de Gaz Kaló (la mayoría estudiantes de secundaria) reflexionaron en equipo sobre prejuicios, conductas discriminatorias presentes en la sociedad y sus posibles soluciones desde el ámbito educativo.
