
Los ladrones instalan estos aparatos en garajes comunitarios, y consiguen así evitar el funcionamiento de los mandos a distancia para cerrar las puertas
Al parecer, los ladrones instalan este tipo de aparatos en garajes comunitarios o en zonas estacionamientos de vehículos, con lo que consiguen anular el cierre a distancia. De esta manera las víctimas, tras abandonar su vehículo y accionar el mando, creen haberlo cerrado correctamente. Sin embargo queda abierto y los ladrones acceden a su interior con total libertad, sustrayendo los objetos de valor.
Para prevenir este tipo de robos la Policía Foral recomienda que, tras utilizar llaves o mandos a distancia para cerrar las puertas de los vehículos, se compruebe que efectivamente no pueden abrirse. Además, conviene no dejar objetos de valor a la vista, ni estacionar en lugares poco frecuentados o escasamente iluminados, en especial en merenderos o zonas de ocio donde se va a abandonar el vehículo durante horas.
Por último, en caso de haber sido víctima de un robo de estas características, es necesario interponer denuncia en cualquier oficina de atención policial a la mayor brevedad posible.
