
Rajoy: «Para España, para la Unión Europea y para el Reino Unido es muy importante que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea»
En su comparecencia tras el Consejo Europeo, el presidente se ha referido al acuerdo en favor de la permanencia británica en la Unión, al seguimiento de las medidas de sobre migración y acogida a refugiados, a la situación en Siria y Libia y a las recomendaciones en materia de política económica en la zona euro.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha comparecido en rueda de prensa para dar cuenta de los principales temas tratados en la convocatoria del Consejo Europeo, celebrada en Bruselas entre los días 18 y 20 de febrero. Entre ellas, el encaje del Reino Unido en la Unión Europea con vistas a la celebración en ese país de un referéndum sobre su permanencia en la Unión; la adopción de las conclusiones sobre el fenómeno migratorio y de los refugiados; la situación en Siria y Libia, y el refrendo de las recomendaciones sobre política económica en la zona euro.
Reino Unido
Sobre el asunto británico, ha dicho el presidente que «hemos llegado a un acuerdo asumible por todos» que, «respetando los principios y valores fundamentales y fundacionales de la Unión Europea, confiamos en que sirva para que el pueblo británico opte por la permanencia en la Unión». «Todos hemos hecho un esfuerzo muy importante para acomodar las peticiones el primer ministro Cameron», siendo «a la vez flexibles y constructivos». «Para España -ha asegurado Rajoy- para la Unión Europea, para el Reino Unido y creo, sinceramente, que para los intereses de los ciudadanos británicos y también de los españoles, es muy importante que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea.
A este respecto, ha dicho, «España se ha centrado en defender uno de los principios fundamentales de la Unión: la libre circulación de trabajadores y, con ello, el acceso sin discriminaciones a los beneficios sociales de quienes se desplazan entro de la Unión para trabajar». Este objetivo, a juicio del jefe del Ejecutivo se ha cumplido «razonablemente», ya que el texto aprobado con la admisión de las observaciones españolas, «limita de forma mucho más clara las excepciones y las restricciones admitidas a la libertad de los trabajadores» de modo que sean eso, «excepciones que deben ser justificadas y limitadas en el tiempo, en sus efectos y no ser discriminatorias por razón de nacioalidad». También ha sido preocupación de España, ha continuado Rajoy, «asegurar que se respete la igualdad de trato y la competencia en los mercados financieros y bancarios», aspectos en los que «el texto ha mejorado en relación con el inicialmente propuesto».
El jefe del Ejecutivo ha resaltado que, en lo que se refiere a la competitividad, España «comparte y apoya» la concepción de «una Unión Europea abierta al comercio, competitiva en el mundo y centrada en los objetivos de investigación, desarrollo, innovación, mercados únicos digital y energético».
Finalmente, Rajoy ha puntualizado que lo acordado no supone «una modificación de los tratados de la Unión», cuya eventual modificación tendrá que hacerse respetando los procedimientos de revisión establecidos» y, en lo que a España se refiere, «nuestra Constitución».
