Gustavo de Arístegui ha presentado su dimisión irrevocable como embajador en la India tras ser acusado de cobrar comisiones para lograr contratos en el exterior en el que participaban empresas españolas, según han confirmado fuentes gubernamentales, que enmarcan esta decisión en una «decisión personal».
Arístegui ha tomado esta decisión ante la «campaña de destrucción» contra él y para «no perjudicar ni al Gobierno ni a su presidente en plena campaña electoral».
El pasado jueves, el Comité de Derechos y Garantías del Partido Popular informó de que había abierto un expediente disciplinario para investigar las acusaciones que pesan sobre Arístegui y también sobre el diputado y número dos por Segovia de los ‘populares’, Pedro Gómez de la Serna, apartado desde ese momento de la campaña electoral.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, anunció por su parte que Hacienda había abierto un procedimiento para investigar los negocios de Gustavo de Arístegui.
Arístegui lamenta los «ataques repugnantes» a su honor y profesionalidad y ha motivado, en una carta remitida a Exteriores, su renuncia por la «sucia utilización partidista en campaña» de las informaciones que le relacionan con supuestas comisiones cobradas para lograr contratos para empresas españolas.
Cabe recordar que el miércoles pasado el diario El Mundo desveló que los dos históricos miembros del PP cobraban comisiones millonarias por conseguir obra pública en el extranjero a empresas principalmente españolas. Ambos trabajaban como comisionistas a cambio de hacer de agentes para estas empresas, a las que presentaban a gente de gobiernos extranjeros o directivos de empresas públicas y privadas.
Bueno más que un ataque a su honor ha sido un ataque a sus honorarios.