Representantes de las principales instituciones de Navarra y de los partidos políticos, así como de la Asociación Pro Derechos de la Mujer Maltratada (Aprodemm), se han concentrado este mediodía frente al Palacio de Navarra en apoyo a las víctimas de la violencia contra las mujeres.
La concentración ha sido convocada por el Ejecutivo, han asistido: la presidenta, Uxue Barkos; la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Joaquín Galve; el defensor del Pueblo, Javier Enériz, entre otros. También, representantes políticos como el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez; Adolfo Araiz, de EH Bildu, María Chivite, dirigente del PSN; o Tere Sáez, de Podemos.
La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, ha señalado que en este Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres «nada que celebrar y todo que denunciar, y además hacerlo todos juntos».
Barkos ha dejado claro que «lo que ha pretendido el Gobierno esta mañana no ha sido otra cosa que reunirnos con el conjunto de la sociedad en expresión de sociedad, en contra de una de las grandes lacras espeluznantes por muchas circunstancias, primero porque las cifras son inaceptables y hablan muy mal de lo que debiera ser la expresión de los derechos en el conjunto de la sociedad».
Para Barkos es «inaceptable». Hay mucho trabajo por delante y nada que celebrar, y la necesidad de trabajar conjuntamente, de la mano, todas las instancias sociales».
La presidenta ha señalado que en lo económico «los esfuerzos son absolutamente necesarios como dotación de medios a las políticas» y ha manifestado que «la razón por la que este Gobierno recupera una partida específica para esta cuestión es expresión de lo que el Gobierno considera».
Por su parte, la presidenta de Aprodem, Aurora Beltrán, ha señalado que «la violencia de género no sólo va de víctima a agresor, sino que va mucho más allá; está en la educación, en la tradición, en la historia, en el lenguaje, en el trabajo, en la economía… en todo».
Beltrán ha manifestado que «queda mucho camino por recorrer» y ha considerado «preocupante» la violencia de género, también entre los más jóvenes.
