
La retirada de la concesión del permiso -ya concedido- para una exposición en la Sala de Armas de la Ciudadela sobre las victimas del terrorismo por parte del Ayuntamiento de Pamplona, dirigido por Bildu, es una muestra de desprecio profundo hacia los que no son como ellos y además han sido victimas del terrorismo de ETA.
Esta decisión municipal, a pesar de que un día antes en Junta municipal se acordara que esta sala sería solo para usos “artísticos y culturales”, quita la máscara que este ayuntamiento tenía y lo pone de igual a igual, con aquellos ‘mataban’ porque así tenía que ser.
Y los partidos que están cogobernando en Pamplona justifican lo acontecido y/o miran para otro lado. ¿dónde está la responsabilidad en tirar la piedra o esconder la mano?
Este ha sido un hecho rechazable, antidemocrático, alejado de la política, la convivencia y el respeto. Manifestamos nuestro apoyo a las victimas del terrorismo.
