Rodrigo Rato, exvicepresidente del Gobierno, argumentó ante el juez y se quejó de las «medidas cautelares extremas» a las que se le ha sometido
No obstante, Rato logró aplazar ayer el interrogatorio judicial sobre los posibles delitos fiscales aludiendo a que no declaraba porque ignora de qué se le acusa y la Oficina Antifraude aún no ha entregado el informe definitivo sobre sus actividades.
Asímismo, Rato aprovechó para quejarse del trato judicial que recibe: «Estoy sometido al máximo rigor, a medidas cautelares extremas (…) lo que daña mi reputación familiar y profesional».
Ha sido tres meses después de su detención y del registro de sus propiedades, donde la policía requisó miles de documentos, cuando Rato ha acudido a declarar ante el juez Antonio Serrano-Arnal en calidad de imputado por delito fiscal, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales.
Rato se niega a declarar como imputado hasta conocer las conclusiones de la Oficina Antifraude
