

La Comisión Europea (CE) investiga posibles ayudas ilegales a la banca en España, Grecia, Portugal e Italia, que podría terminar en la apertura de una investigación formal, según ha informado el Ejecutivo europeo
La CE estudia si la banca de los cuatro países utilizó para reforzar su capital activos fiscales en diferido (DTA por sus siglas en inglés), que no son considerados de «alta calidad» por el Banco Central Europeo (BCE), y la posible incompatibilidad de ello con la normativa de ayudas de Estado.
Las investigación a la que va a proceder Bruselas es debida a las varias quejas contra estas medidas presentadas por eurodiputados de otros Estados miembros.
El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó a finales de 2013 una reforma legal para convertir 30.000 millones de esos activos en créditos fiscales. Estos, al contar con el aval del Estado, pueden seguir computando como capital de máxima calidad. Con ello completó la reestructuración del sector bancario y facilitó que pasara los exámenes del Banco Central Europeo.
Los activos fiscales diferidos consisten en considerar como un activo en el balance del banco los ahorros en impuestos por tener pérdidas, aunque este ahorro sólo puede materializarse cuando la entidad vuelve beneficios. La normativa europea e internacional (Basilea III) establece que ya no puede considerarse capital de máxima calidad y que debe dejar de contabilizarse progresivamente de aquí a 2019.
