
Schäuble dice que se estudiará una reestructuración, pero ve poco margen
La canciller alemana, Ángela Merkel, no se plantea aplicar una quita «tradicional» a la deuda de Grecia y ha señalado la necesidad de estudiar si un rescate de tres años sería suficiente para el país heleno.
«Ya he dicho que no me planteo una quita tradicional», ha respondido Merkel al ser cuestionada sobre la situación de Grecia durante una rueda de prensa celebrada en Sarajevo en el transcurso de una visita de la canciller a la capital bosnia.
Asimismo, la líder alemana declinó pronunciarse sobre la solicitud presentada ayer por el Gobierno griego de un nuevo rescate y apuntó que las autoridades griegas «están trabajando en remitir su propuesta a las tres instituciones».
No obstante, Merkel expresó su prudencia al advertir de que habrá que ver si un plan de asistencia a tres años vista es suficiente para Grecia.
El FMI está en lo cierto para que la deuda sea sostenible, dice Schäuble
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha asegurado este jueves que el Fondo Monetario Internacional (FMI) dice lo correcto cuando asegura que la deuda de Grecia no es sostenible sin una quita, pero se ha escudado en los Tratados de la UE para asegurar que esto no es posible.
«La sostenibilidad de la deuda no es factible sin una quita y creo que el FMI tiene razón al decir eso», ha asegurado Schäuble en una conferencia organizada por el Bundesbank en Fráncfort, antes de señalar que «no es posible porque infringiría el sistema de la Unión Europea».
Además, Schäuble afirma que si no es posible una quita, otra opción sería acometer una reestructuración (en la que se podría incluir, por ejemplo, alargar plazos). «Creo que el margen de maniobra que tenemos (para ello) es muy bajo», ha afirmado antes de agregar que era «escéptico» sobre esa posibilidad que, no obstante, se discutirá en los próximos días.
Estas declaraciones llegan horas después de las palabras la canciller alemana, que no ha querido valorar las palabras de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien ha vuelto a defender una reestructuración de la deuda griega ante la situación del país.
