
El primer ministro de Francia cree que existe ese riesgo
Manuel Valls lo ha dicho ante la Asamblea Nacional
El primer ministro de Francia, Manuel Valls, ha advertido este jueves del «riesgo de armas químicas y bacteriológicas» en futuros ataques terroristas. Así lo ha afirmado el jefe del Gobierno francés ante la Asamblea Nacional, donde ha pedido a los diputados que validen la prolongación del estado de emergencia durante tres meses.
«Actualmente no hay que excluir nada. Lo digo con todas las precauciones que se imponen, pero lo sabemos y lo tenemos en cuenta: puede haber riesgo de armas químicas y bacteriológicas», dijo el jefe del Gobierno francés ante la Asamblea Nacional.
Guerra planificada
«Estamos en guerra. No en una guerra a la que la historia nos ha acostumbrado trágicamente. Una nueva guerra, exterior e interior, en la que el terror es el primer objetivo y el primer arma», agregó el primer ministro, que enumeró los atentados que ha sufrido Francia en el último año.
Desde el ataque a la revista Charlie Hebdoy un supermercado judío en enero, donde hubo 17 víctimas mortales, a los del pasado viernes en París, donde murieron 129 personas, y otras tentativas terroristas como la acción en agosto contra un tren Thalys que viajaba de Amsterdam a París.
«Es una guerra en la que el frente de combate se desplaza constantemente y está en el corazón de nuestra vida cotidiana», agregó Valls, que la describió como «una guerra planificada y llevada a cabo por un ejército de criminales».
El primer ministro francés agregó que la «novedad es la forma de operar -la de atacar, de matar- que evoluciona sin cesar», dijo. «La macabra imaginación de los que dan las órdenes no tiene límites: fusil de asalto, decapitación, bombas humanas, armas blancas… o todo a la vez, perpetrados por individuos, comandos particularmente organizados», declaró Valls.
Pide un control sistemático de fronteras
Asimismo, pidió «un control sistemático en las fronteras de la Unión Europea para los beneficiarios de la libre circulación» y advirtió de que, «si no se hace, la supervivencia de Schengen está en juego».

Ahora sí que debemos extremar la seguridad, cualquier elaborado químico que llegasen a verter por ejemplo en el agua que bebemos, sí provocaría una verdadera barbarie. Si esto no es suficiente razón para que de una vez por todas los países de la OTAN nos juntemos para realizar un ataque común frente a Estado Islámico …