El ministro de Economía y Competitividad de España, Luis de Guindos, afirmó hoy que el próximo 28 de septiembre, el día posterior a las elecciones catalanas, Cataluña seguirá en España y el Gobierno central seguirá abierto al diálogo con esa autonomía.
«Pasará el día 27, llegaremos al 28 y Cataluña seguirá formando parte de España, como siempre ha sido así, y lógicamente el Gobierno central estará abierto a la negociación con Cataluña como siempre ha sido así», dijo De Guindos en declaraciones a la prensa antes de intervenir en una comisión de la Eurocámara.
«Llegará el día 28 y habrá que financiar a la Generalitat de Cataluña, como estamos haciendo en estos momentos, y habrá que seguir contemplando los escenarios de cooperación que siempre hemos tenido. Porque lo importante, también para el Gobierno de España, es la sociedad catalana y su bienestar», añadió.
De Guindos, que está en Bruselas en el marco de una gira que le ha llevado a Londres y que continuará en EEUU, señaló que lo que intranquiliza a los mercados, más que los comicios catalanes, son las elecciones generales de finales de año, ante la perspectiva de que un nuevo Gobierno revierta las reformas adoptadas.
Aseguró que las elecciones catalanas «son importantísimas, pero son elecciones regionales», al tiempo que subrayó que «hay algunos que están intentando darles una consideración que efectivamente no tienen».
Apuntó que «no hay ningún analista serio que considere que la independencia es una alternativa viable o racional», una opción que consideró «no solo ilegal, sino también indeseable».
De Guindos dijo que ha habido «fuerzas muy importantes que han puesto a Cataluña en una situación de tensión» política.
Lo que «produce fundamentalmente es un desgarro en Cataluña», lo que «hay que evitar», dijo.
Sobre las declaraciones del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, respecto a que una eventual secesión podría llevar a un «corralito» financiero o a la salida «automática» de Cataluña de la UE y de la eurozona, De Guindos consideró que esas manifestaciones «son muy claras y se explican por sí mismas», dado que «desarrollaron» lo que establecen los tratados europeos.
«En los tratados es evidente que, si un territorio que se independizara, dejaría la Unión y dejaría la zona del euro, y esto lógicamente supone un cambio desde el punto de vista de lo que es abandonar una divisa que es fuerte, que es sólida», agregó De Guindos.
El ministro se mostró más favorable a «los incentivos positivos» y afirmó que el futuro económico, social y político de Cataluña es «mucho mejor con el resto de España».
